Detuvieron a dos policías cordobeses por el crimen de un joven: testigos y familiares denuncian ataque homoodiante

Los efectivos están imputados por excederse en el uso de la violencia y provocarle la muerte. El abogado de la familia solicitó que sean acusados de homicidio calificado agravado. "Que no haya más Samueles", pidió su madre.

29 de noviembre, 2025 | 18.10

Dos efectivos de la Policía de Córdoba quedaron detenidos por el crimen Samuel Tobares, de 34 años, durante un procedimiento policial el domingo pasado a pocos kilómetros al norte de Villa Carlos Paz. Los agentes quedaron imputados por el delito de "homicidio preterintencional" y testigos afirman que "lo mataron como un perro" mientras lo insultaban por su orientación sexual. Su familia pide justicia y asegura que "jamás tuvo problemas" con nadie.

La Fiscalía de Instrucción número 2 de Carlos Paz, a cargo de Ricardo Mazzuchi, informó que los dos efectivos fueron imputados por una figura que contempla causar la muerte -sin intención de hacerlo- pero mediante el empleo de violencia. La medida se tomó tras las primeras actuaciones realizadas en la escena, el análisis de testimonios y la reconstrucción inicial del procedimiento.

El episodio fue a las 21 del domingo pasado, cuando Tobares regresaba a su casa después de trabajar en el hotel Nuevo Enzo de la ciudad turística de Villa Carlos Paz. A la altura de la localidad de Villa Parque Síquiman, bajó de un colectivo y cruzó la ruta provincial 38, según relataron testigos y familiares. Cuando estaba en la parada de colectivos se aproximaron dos agentes, que lo habrían abordado producto del llamado de una vecina, según reconstruyó La Voz.

Testigos del hecho afirmaron que los policías forcejearon con el joven, lo golpearon y lo aplastaron durante varios minutos al costado de la ruta antes de que tuvieran que hacerle RCP para intentar reanimarlo. Según versiones periodísticas, Tobares falleció antes de ingresar al Hospital Domingo Funes.

El relato de los testigos

A ese chico lo mataron como si fuera un perro. Vi cuando empezó el control, cuando lo llevaron para el móvil. Lo insultaron, lo agredieron. En un forcejeo le pegan una piña, lo tiraron contra el móvil, el chico se cayó y le pegaron patadas”, relató un testigo del hecho a Telenoche Córdoba.

También aseguró que los oficiales “estuvieron sentados arriba de él durante 15 o 20 minutos” y que le propinaron insultos homofóbicos. “Dos personas de 80 kilos arriba de un chico flaquito. Le dijeron ‘puto de mierda’, ‘gil de mierda’, ‘otario’. Le dieron como a una bolsa de boxeo”, señaló.

El pedido de justicia de la familia

Su madre, Carmen, contó que Samuel había llegado hace dos meses a vivir con ella y sus otras dos hermanas después de un viaje. "Era trabajador, buena persona. No tenía antecedentes, nunca tuvo ningún problema de ninguna índole", dijo la madre de la víctima.

Entre el desconsuelo y el pedido de justicia, Carmen deseó que se "esclarezca bien lo que pasó" y que "no haya más Samueles". "No tengo miedo, lo más sagrado ya me lo sacaron", sostuvo.

Una de sus hermanas, con quien comparte trabajo a diario el rubro hotelero, detalló que Samuel "trabajaba y viajaba" y que era "muy conocido y muy querido". "Queremos justicia y saber por qué fueron directamente a él y por qué se manejaron de esa manera", se quejó.

El abogado de la familia, Carlos Nayi, cuestionó el accionar de los efectivos al afirmar que "la policía es una fuerza civil armada, no un grupo de choque militarizado”. Además, adelantó que solicitará que la causa pase a homicidio calificado agravado, que podría elevar la pena desde los seis años a la prisión perpetua