Durante años, Google cobró una comisión del 30% por cada compra realizada dentro de una app en Android, sin posibilidad de que los desarrolladores usaran otro sistema de pago. Esa regla generó una demanda de Epic Games en 2020 por prácticas anticompetitivas, que un jurado federal en California terminó fallando en contra de Google. Ahora el modelo cambió, y los efectos llegan a todos los usuarios de Android del mundo.
Qué cambió exactamente
El origen de esta transformación se remonta al caso Epic Games contra Google, en el que un jurado federal en California determinó que la compañía ejercía prácticas antimonopólicas al obligar a los desarrolladores a utilizar exclusivamente el sistema de facturación de la Play Store. En octubre de 2024, el juez James Donato emitió una orden formal que prohibió a Google bloquear el uso de métodos de pago alternativos dentro de las aplicaciones.
Tras un acuerdo extrajudicial firmado en marzo de 2026, Google no esperó la ratificación completa del tribunal y comenzó a desplegar los cambios de forma global. Con las nuevas reglas, los desarrolladores podrán informar a los usuarios sobre precios disponibles en canales externos, incluir enlaces directos a sus propios portales de compra y aceptar métodos de pago como tarjetas de crédito, PayPal u otras pasarelas independientes.
Cómo quedan las comisiones
La base del nuevo modelo es una tarifa de servicio del 10% sobre el primer millón de dólares de ingresos anuales. A partir de esa cantidad, la comisión sube al 20% para las aplicaciones con nuevas instalaciones y al 25% para las que ya estaban en el dispositivo antes del cambio. Si el desarrollador opta por usar el sistema de facturación de Google, se añade un 5% adicional.
Para los desarrolladores más pequeños, la carga total puede reducirse a la mitad respecto al esquema anterior. El incentivo está claro: quien use un sistema de pago externo paga menos comisión.
Qué implica esto para los usuarios
En la práctica, las apps podrán mostrar precios más baratos si los desarrolladores eligen vender directamente, sin pasar por la facturación de Google. Esto también abre la puerta a que más tiendas de aplicaciones alternativas lleguen a Android, algo que la orden judicial también habilita.
Las nuevas condiciones estarán vigentes al menos hasta el 1 de noviembre de 2027, fecha en que expirará la orden judicial que las sustenta. No obstante, analistas del sector consideran que este cambio transformará de manera permanente el ecosistema de distribución de aplicaciones en Android. La presión ahora recae sobre Apple, cuya App Store enfrenta batallas similares en Europa y en varios mercados de Asia.
