Un destacado científico de Google lanzó el martes una advertencia a las autoridades antimonopolio de la UE, señalando que su propuesta de obligar a la empresa a compartir datos de su motor de búsqueda con competidores como OpenAI corría el riesgo de exponer información privada de los usuarios.
Lo anterior supone la reprimenda más severa hasta la fecha en la pugna por el lucrativo modelo de negocio de Google.
La Comisión Europea, que actúa como autoridad de competencia de la UE, ha tomado medidas enérgicas contra las grandes tecnológicas en los últimos años mediante leyes destinadas a garantizar que los usuarios tengan más opciones y que los competidores más pequeños tengan margen para competir, lo que, sin embargo, ha desatado la ira del Gobierno de Estados Unidos.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
Sergei Vassilvitskii, que ostenta el título de científico distinguido en Google desde 2012 y es considerado un referente en su campo, se reunirá el miércoles con funcionarios antimonopolio de la UE para expresar sus preocupaciones y proponer un enfoque más amplio con mejores salvaguardias.
La reunión se produce un mes después de que la Comisión esbozara una serie de medidas que Google debería adoptar para permitir a los motores de búsqueda rivales acceder a datos de búsqueda —como datos de posicionamiento, consultas, clics y visualizaciones— en condiciones justas, razonables y no discriminatorias.
La propuesta de la UE, que se ultimará en las próximas semanas tras recabar las opiniones de las partes interesadas, ha desencadenado una respuesta furiosa por parte de Google, que la ha calificado de extralimitación regulatoria que podría poner en peligro la privacidad y la seguridad de los usuarios.
El problema es el método propuesto por la Comisión para garantizar la anonimización de los datos personales, señaló Vassilvitskii, subrayando el temor a que este no sea lo suficientemente sólido como para impedir que las modernas herramientas de IA analicen los datos para identificar a las personas.
"Nos preocupa que el enfoque de la CE respecto a la anonimización no proteja la privacidad de los europeos: nuestro equipo rojo logró reidentificar a los usuarios en menos de dos horas", afirmó en unas declaraciones escritas exclusivas a Reuters.
El equipo rojo de IA de Google es un grupo de hackers que simula diversas actividades adversarias realistas para poner de relieve posibles vulnerabilidades y debilidades y proponer soluciones.
"Estamos deseosos de compartir nuestra experiencia técnica y colaborar con la CE para establecer las medidas de protección adecuadas y proteger a los europeos de cualquier vulneración de la privacidad", afirmó Vassilvitskii.
Las autoridades reguladoras decidirán antes del 27 de julio las medidas exactas que Google deberá implementar. De no hacerlo, la empresa podría ser acusada de infringir la Ley de Mercados Digitales, que busca frenar el poder de las grandes tecnológicas, y ser sancionada con una multa que podría ascender hasta el 10% de sus ingresos anuales globales.
(Reportaje de Foo Yun Chee. Editado en español por Natalia Ramos)
