La explosión de la inteligencia artificial ya empieza a mostrar su lado menos visible: el impacto en el hardware. En los últimos meses, el precio de la memoria RAM no dejó de subir y todo indica que la tendencia continuará. El problema de fondo es la escasez de chips, una situación que, lejos de resolverse, podría extenderse varios años más.
Según Chey Tae-won, el desbalance entre oferta y demanda podría durar hasta cuatro años, e incluso proyectarse hacia el final de la década. El directivo lo advirtió durante la GTC Conference, donde explicó que la industria todavía no tiene capacidad suficiente para abastecer el crecimiento acelerado que exige la IA.
La inteligencia artificial impulsa la crisis de chips
El principal factor detrás de esta escasez es la demanda de memorias avanzadas como HBM (High Bandwidth Memory), fundamentales para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial. Empresas como SK Hynix, proveedor clave de NVIDIA, están en el centro de esta presión.
El problema no es solo fabricar más chips, sino todo lo que implica el proceso. La producción depende de obleas semiconductoras, cuya fabricación lleva tiempo y requiere inversiones millonarias. Según explicó Chey, aumentar la capacidad productiva puede tardar entre cuatro y cinco años, lo que deja a la industria con un cuello de botella difícil de resolver en el corto plazo.
Además, las estimaciones no son alentadoras: el suministro de obleas podría quedar hasta un 20% por debajo de la demanda global. Esto no solo afecta a grandes compañías tecnológicas, sino también al precio final que pagan los usuarios por dispositivos y componentes.
Qué puede pasar con los precios de la memoria RAM
Ante este escenario, las empresas ya analizan medidas para estabilizar los precios de la memoria DRAM. Sin embargo, por ahora no hay anuncios concretos. Desde SK Group adelantaron que trabajan en estrategias internas, aunque los detalles se conocerían más adelante.
Mientras tanto, el mercado seguirá tensionado. Con la inteligencia artificial como principal motor de la demanda, todo indica que la escasez de chips y el aumento de la RAM serán parte del panorama tecnológico, al menos, hasta el 2030.
