Los países de la UE y los miembros del Parlamento Europeo no lograron alcanzar un acuerdo sobre una normativa histórica y más laxa en materia de inteligencia artificial tras 12 horas de negociaciones el martes, y reanudarán las conversaciones el próximo mes.
Los cambios a la Ley de IA, que entró en vigor en agosto de 2024 y cuyos elementos clave se aplicarán por fases a partir de este año, forman parte del "Ómnibus Digital" de la Comisión Europea, cuyo objetivo es simplificar una serie de normativas del sector digital para ayudar a las empresas a ponerse al nivel de sus competidores estadounidenses y asiáticos.
Las normas europeas sobre IA, consideradas las más estrictas del mundo, surgieron en medio de la preocupación por el impacto de la tecnología en los niños, los trabajadores, las empresas y la ciberseguridad.
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"No fue posible llegar a un acuerdo con el Parlamento Europeo", dijo un responsable chipriota. Chipre ostenta actualmente la presidencia rotatoria del Consejo de la UE.
La eurodiputada neerlandesa Kim van Sparrentak criticó el fracaso a la hora de alcanzar un acuerdo.
"Probablemente las grandes tecnológicas estén descorchando el champán, mientras que las empresas europeas que se preocupan por la seguridad y han hecho los deberes se enfrentan ahora a un caos normativo", dijo en un comunicado.
Personas con conocimiento directo de las negociaciones indicaron que la próxima ronda de conversaciones tendrá lugar probablemente dentro de dos semanas.
Según ellos, las negociaciones, que comenzaron a las 1100 GMT del martes, se vieron obstaculizadas por la insistencia de algunos países y legisladores en que las industrias que ya están sujetas a regulaciones sectoriales, como las normas de seguridad de los productos, deberían quedar exentas de la legislación sobre IA.
La normativa sobre IA establece requisitos más estrictos para el uso de la tecnología en ámbitos de "alto riesgo", como la identificación biométrica, el suministro de servicios públicos, la salud, la solvencia crediticia y la aplicación de la ley.
El paquete "Ómnibus Digital" incluye también el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), la Directiva sobre Privacidad Electrónica y la Ley de Datos, entre otros.
Los cambios propuestos a estas normativas y a la Ley de IA han suscitado críticas por parte de activistas de la privacidad y grupos de derechos civiles, que acusan a la UE de ceder ante las grandes tecnológicas.
Con información de Reuters
