La Unión Europea tiene previsto centrar sus históricas normas destinadas a limitar el poder de las grandes tecnológicas en los servicios en la nube y de inteligencia artificial, para promover una competencia más justa tras observar resultados positivos en otros ámbitos digitales, informaron los reguladores del bloque.
La Ley de Mercados Digitales (DMA) de la Comisión Europea se dirige actualmente a Alphabet, Amazon, Apple, Booking.com, ByteDance, Meta Platforms y Microsoft, imponiendo obligaciones a los denominados "guardianes de acceso" para evitar que abusen de su posición dominante en el mercado.
La Comisión afirmó que la DMA, que entró en vigor en mayo de 2023, ha mejorado las condiciones para las empresas y los usuarios.
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Estos comentarios figuran en un informe publicado el martes, en el que los reguladores señalan que la DMA ha permitido a los usuarios transferir sus datos más fácilmente al cambiar a servicios y dispositivos de la competencia, al tiempo que ha facilitado a los fabricantes de dispositivos una mayor interoperabilidad con los sistemas operativos de las grandes tecnológicas.
"La DMA se diseñó para estar preparada para el futuro y adaptarse a los retos emergentes, por ejemplo, en materia de IA y la nube", dijo Teresa Ribera, responsable de competencia de la Unión Europea, en un comunicado.
HACER MÁS JUSTOS LOS SERVICIOS DE IA Y EN LA NUBE
La Comisión, que actúa como autoridad de competencia de la UE, dijo que el objetivo ahora es hacer que los servicios en la nube y la IA sean "más justos y más competitivos". Examinará si determinados servicios de IA deben designarse como servicios de plataforma central de asistente virtual.
Los reguladores están investigando ahora si Amazon y Microsoft deben ser calificados como "guardianes de acceso" por sus servicios de computación en la nube en virtud de la DMA, así como si la legislación puede abordar eficazmente las prácticas anticompetitivas en este sector.
Apple criticó el informe, alegando que no tenía en cuenta el impacto de la DMA en la privacidad, la seguridad y la innovación de los usuarios.
Afirmó que los riesgos para los usuarios de la UE incluyen una mayor exposición a contenidos nocivos a través de la distribución alternativa, la interrupción de una experiencia fluida, el intercambio de su información altamente sensible con terceros no fiables y retrasos en la recepción de las últimas funciones y tecnologías disponibles en todas partes.
La Comisión afirmó que no presionará a las grandes tecnológicas para que sus redes sociales sean compatibles entre sí, a pesar de las peticiones de algunas empresas, pero seguirá supervisando los servicios.
"No existe una demanda clara de interoperabilidad entre las redes sociales designadas", dijo el organismo de competencia de la UE.
Afirmó que no tenía planes de cambiar los criterios utilizados para designar a las empresas como "guardianes de acceso" de la DMA ni la lista de lo que deben y no deben hacer las empresas, señalando que el marco existente seguía siendo adecuado para su propósito.
La organización paneuropea de defensa de los consumidores BEUC instó a la Comisión a reforzar su aplicación, especialmente en los nuevos ámbitos digitales.
Con información de Reuters
