WhatsApp ya está probando su nuevo diseño para celulares: cómo es

WhatsApp se encamina a una transformación importante, con menos secciones, más integración y un diseño más ordenado.

21 de abril, 2026 | 19.03

El popular servicio de mensajería WhatsApp está preparando uno de los cambios de diseño más importantes de los últimos años. Según las últimas versiones beta, la app busca simplificar la experiencia y concentrar las funciones clave en un solo lugar, con una interfaz más limpia, moderna y pensada para el uso diario.

La principal novedad es que los estados dejarán de estar en una pestaña separada y pasarán a integrarse directamente en la sección de chats. Esto significa que, al abrir la aplicación, los usuarios verán en la parte superior una fila de contactos con sus historias, muy similar a lo que ocurre en Instagram. La idea es agilizar la interacción y evitar tener que navegar entre distintas secciones.

Un rediseño que apunta a simplificar la app

Este cambio responde a una estrategia clara de Meta: reducir la “fatiga visual” y hacer que la app sea más intuitiva. Al concentrar chats y estados en una misma pantalla, se busca que el usuario tenga todo a mano sin perder tiempo.

Además, la interfaz adopta un enfoque más minimalista. Uno de los detalles más llamativos es la posible eliminación del nombre “WhatsApp” en la barra superior, que sería reemplazado únicamente por el logo de la aplicación. Este movimiento no es casual: permite liberar espacio en pantalla y reforzar el reconocimiento visual de la marca, que ya es globalmente identificable.

La principal novedad es que los estados dejarán de estar en una pestaña separada.

Cambios visuales y lo que se viene

El rediseño todavía está en fase de pruebas dentro de versiones beta de Android, por lo que no todos los usuarios pueden acceder. Sin embargo, todo indica que podría llegar en los próximos meses si las pruebas resultan exitosas.

En paralelo, la compañía también viene experimentando con nuevas estéticas, como interfaces más dinámicas y limpias, lo que confirma que el objetivo es modernizar la aplicación sin afectar funciones clave como la privacidad de los estados o los chats.

En resumen, WhatsApp se encamina a una transformación importante: menos secciones, más integración y un diseño más ordenado. Un cambio que, si bien puede generar polémica entre los usuarios más tradicionales, apunta a una experiencia más rápida y natural en el día a día.