Con el paso del tiempo, la piel cambia y la rutina de skincare debe modificarse con ella para seguir luminosa, hidratada y suave. Una especialista reveló las 6 claves para adaptar la rutina de cuidado y limpieza del rostro después de los 60 años.
Los 6 consejos de una especialista para cuidar la piel, después de los 60 años
La experta en dermocosmética Esther Gaya reveló en su cuenta de TikTok (@d3rmocosmetica) los secretos para cambiar y potenciar la rutina de skincare para que la piel mejore y no se irrite. "La piel madura necesita tener una rutina, ni muy suave ni muy agresiva, aportando hidratación, nutrición y estimulando la producción de colágeno para verse mejor y más bonita", remarcó la especialista.
En ese sentido, compartió las siguientes claves para cuidar una piel madura:
1. Cambiar la vitamina C
La clásica vitamina C debe ser reemplazada por antioxidantes más potentes y de nueva generación. A partir de los 60 años, la piel se vuelve más sensible y suele tolerar peor la vitamina C pura, Por eso, es conveniente optar por alternativas de gran potencia antioxidante, la especialista aconseja utilizar alguno de los siguientes activos:
- Astaxantina
- Ergotioneína
- Resveratrol
2. Introducir PDRN o ADN de salmón
Es uno de los activos más novedosos y destacados de la medicina estética actual. Su función principal es estimular la regeneración y la reparación de las células, lo que mejora la textura y la luminosidad de las pieles maduras.
3. Usar péptidos neurorrelajantes
Ayudan a tratar directamente las arrugas de expresión móviles. Activos como los de efecto botox-like o el syn ake. Son una excelente alternativa de uso cosmético frente al bótox tradicional.
4. Alternar el retinol con factores de crecimiento
Los retinoides de uso continuo pueden debilitar la función barrera de la piel y causar irritación. Al introducir factores de crecimiento en la rutina, se potencia la regeneración celular, protegiendo la integridad de la piel para mantenerla más fuerte, resistente y optimizar los resultados del retinol.
5. Incorporar dispositivos de estimulación muscular
Con la edad disminuye el soporte muscular del rostro, lo que agrava el "colgamiento facial" y las arrugas. El uso de microcorrientes ayuda a recuperar el tono facial mediante un efecto lifting progresivo que mejora el aspecto general de la piel y el rostro.
6. Reforzar los lípidos de la barrera cutánea
A partir de los 60 años, la piel pierde muchos lípidos, lo que debilita y empeora su estado. Para solucionarlo, recomienda buscar productos formulados con ceramidas, colesterol y ácidos grasos, que ayudan a restaurar la barrera protectora y a devolver la firmeza al rostro.
