Es una escena clásica de las calles, un auto no arranca, el conductor baja y, con la ayuda de algunos transeúntes, intenta arrancar el vehículo "a la empujada" soltando el embrague en segunda marcha. Sin embargo, lo que antes era una solución de emergencia aceptable, hoy es una práctica que los mecánicos y expertos en seguridad vial desaconsejan rotundamente.
El principal motivo por el cual los expertos prohíben empujar los autos modernos es la tecnología del motor. A diferencia de los modelos antiguos con carburador, los vehículos actuales dependen de sistemas electrónicos y de control de emisiones delicados.
Al intentar arrancar el auto por inercia, es muy probable que combustible sin quemar llegue al sistema de escape. Si este combustible se aloja en el catalizador (que opera a temperaturas muy altas), puede inflamarse allí mismo, destruyendo el componente. Reparar o cambiar un catalizador puede costar miles de dólares.
El tirón brusco que ocurre cuando el conductor suelta el pedal del embrague para que el motor "enganche" genera un estrés mecánico enorme. Esto puede causar que la correa de distribución se salte un diente o, en el peor de los casos, se rompa. Si esto sucede, las válvulas y los pistones pueden chocar, provocando la destrucción total del motor.
Con el motor apagado, el servofreno y la dirección asistida no funcionan. Esto significa que el auto estará extremadamente duro para maniobrar y, lo más peligroso, los frenos apenas responderán ante una emergencia durante el empuje.
Qué hay que hacer si tu auto se para
Si tu auto se detiene y no arranca, la prioridad es la seguridad y la integridad mecánica. Los expertos recomiendan seguir estos pasos:
Poner balizas y señalizar: Antes de intentar cualquier cosa, asegúrate de ser visible para los demás conductores usando el triángulo de emergencia y el chaleco reflectante.
- Verificar la batería: En la mayoría de los casos, el problema es una batería descargada. En lugar de empujar, lo ideal es usar cables de puente (puenteo) con otro vehículo, siguiendo siempre el orden correcto de los polos para evitar cortocircuitos.
- Llamar a la asistencia profesional: Si el problema no es la batería o el auto no responde al puenteo, la única opción segura es llamar a una grúa. Es preferible pagar el traslado que arriesgarse a una reparación mayor del motor.
- Revisar el combustible: Aunque parezca obvio, muchos fallos se deben a errores en el medidor de nafta o gasoil.
