Lavar el cepillo de pelo es fundamental para tener un cabello saludable y limpio. Aunque muchas personas no lo sepan, este hábito forma parte de la rutina de higiene y cuidado capilar.
William Gaunitz, dermatólogo tricólogo y fundador de Advanced Trichology, y Shelly Aguirre, estilista en Maxine Salon en Chicago, explicaron en diálogo con Real Simple la importancia de lavar el cepillo de pelo cada tanto.
Los cepillos de pelo definitivamente deberían limpiarse, y en algunos casos incluso deberías tirarlos después de un uso prolongado, explican los expertos. Esto aplica a cepillos y peines con diferentes tipos de cerdas.
Esto aplica a todos los tipos de cepillos y peines, incluidos los de cerdas de jabalí, plástico, metal, fibras vegetales y otros materiales. "Aunque normalmente somos los únicos que usamos nuestros propios cepillos, eso no significa que no necesiten limpieza”, dice Shelly.
En este sentido, señala que “el cepillo no solo acumula pelo, sino también residuos del cuero cabelludo y de productos”. Además, no lavar tu cepillo permite que se acumulen suciedad, grasa, residuos de productos e incluso bacterias, que luego pueden transferirse de nuevo a tu pelo recién lavado.
Además, con el tiempo, esto puede apelmazar el cabello, hacer que el cuero cabelludo se sienta grasoso e incluso causar irritación o caspa. Limpiar regularmente el cepillo ayuda a mantener la higiene y a que el pelo se mantenga más sano y fresco por más tiempo.
Por qué deberías lavar tus cepillos de pelo
Al remover el pelo enredado del cepillo, “creas una superficie más lisa y fluida para que el cabello se deslice”, explica el tricólogo. La superficie limpia también puede ayudar a remover el sebo del cuero cabelludo, lo que puede aportar hidratación y mejor salud capilar.
Limpiar los cepillos ayuda a “prevenir la acumulación de hongos, bacterias y parásitos en el cepillo que podrían recolonizar el cuero cabelludo una y otra vez, generando inflamación”, señala.
Cada cuánto lavarlo y cómo
Se recomienda lavar el cepillo al menos una vez por semana. La forma más sencilla es primero retirar los cabellos sueltos y luego dejar el cepillo en remojo en agua caliente con un jabón suave, preferentemente sin fragancia, durante unos 10 a 15 minutos.
Después del remojo, se recomienda eliminar los restos de suciedad y enjuagar bien. Por último, hay que dejarlo secar al aire durante la noche, idealmente con las cerdas hacia abajo para evitar acumulación de humedad.
