El papel aluminio es un infaltable en la cocina, asociado a la conservación de alimentos y a lograr cocciones más parejas. Sin embargo, en los últimos tiempos empezó a ganar protagonismo por un uso menos conocido, pero cada vez más habitual en los hogares, envolver el picaporte de la puerta. Lejos de ser una excentricidad, se trata de un truco casero simple, económico y funcional que puede evitar manchas, rayones y desgaste.
El motivo principal de esta práctica está ligado a la versatilidad del aluminio. Es un material accesible, fácil de conseguir y muy maleable, lo que permite adaptarlo rápidamente a distintas superficies. En el caso del picaporte, actúa como una barrera protectora frente a situaciones cotidianas que suelen dañarlo.
Por qué se coloca papel aluminio en el picaporte
Uno de los usos más comunes aparece al momento de pintar puertas o ambientes. Envolver el picaporte con papel aluminio evita que se manche con pintura, barniz o laca, restos que luego pueden resultar difíciles de quitar sin dañar el metal original. Con este método, se gana tiempo y se evitan retoques innecesarios.
También resulta útil para facilitar la limpieza. Al cubrir el picaporte, la suciedad, la grasa y las huellas no se adhieren directamente a la superficie, algo especialmente práctico en puertas de uso frecuente como las del baño, la cocina o la entrada del hogar.
Además, el papel aluminio puede ayudar a prevenir rayones y golpes durante mudanzas, refacciones o al mover muebles grandes. Un detalle mínimo que puede marcar la diferencia y evitar daños visibles en un elemento que suele deteriorarse con facilidad.
Para aplicarlo, solo hace falta cortar un trozo de papel aluminio lo suficientemente grande, envolver el picaporte por completo, presionar suavemente para que se adapte a su forma y verificar que quede firme. Una vez que la tarea terminó, se retira y se descarta.
