Trucos para limpiar tu alfombra de baño: queda siempre impoluta

La limpieza de alfombras de baño es fundamental para la higiene de la casa. Existen trucos para que siempre estén impolutas.

30 de noviembre, 2025 | 14.17

Las alfombras de baño son uno de los productos de ese ambiente que más se utilizan, ya que cada vez que se sale de la ducha se pisa sobre ellas. Por ese motivo, fundamental hacer una limpieza exhaustiva y a la vez frecuente de las mismas, para asegurarse que no aparezcan hongos por la humedad ni se junte suciedad como tierra o pelusas.

Las alfombras de baño absorben el agua que cae al salir de la ducha y esa humedad, combinada con restos de jabón y células de la piel, crea un ambiente ideal para la proliferación de hongos y bacterias. Por eso, mantenerlas limpias es fundamental para evitar malos olores, prevenir problemas de higiene e incluso reducir riesgos de alergias o irritaciones en la piel. 

En cuanto a la frecuencia, lo ideal es lavarlas al menos una vez por semana si se usan a diario, y con mayor regularidad en hogares con varias personas o en ambientes poco ventilados donde la humedad tarda más en secar. También conviene dejarlas airear después de cada baño, evitar que queden mojadas durante muchas horas y reemplazarlas cuando empiezan a mostrar signos de desgaste u olor persistente. 

Trucos para limpiar la alfombra del baño

  • Sacudí la alfombra con frecuencia: llevála al aire libre y golpéala unas cuantas veces para eliminar polvo, pelusas y humedad acumulada antes de lavarla.

  • Lavala con agua tibia y jabón suave: llená un balde o la bañera con agua tibia, agregá detergente para ropa y dejá la alfombra en remojo unos minutos. Esto ayuda a aflojar suciedad y restos de shampoo o crema.

  • Frotá las zonas más sucias: usá un cepillo de cerdas suaves para trabajar las manchas, sobre todo donde apoyás los pies al salir de la ducha.

Baño moderno.

  • Enjuagá muy bien para evitar olores: pasala por agua limpia varias veces hasta que no queden restos de jabón, porque el jabón retenido genera humedad y olor.

  • Secala al sol o en un lugar ventilado: colgala completamente extendida para que no quede humedad atrapada. Si la guardás mojada, aparecen hongos enseguida.

  • Usá bicarbonato entre lavados: espolvoreá un poco sobre la alfombra seca, dejalo actuar media hora y aspiralo. Ayuda a desodorizar y mantenerla más fresca.

  • Cambiala de posición cada tanto: rotarla evita que siempre se humedezca en la misma zona y prolonga su vida útil.