Es muy normal encontrar lagartijas en el hogar, especialmente si vivís en una casa con patio. Estos reptiles pequeños suelen invadir las paredes, techos y pisos de la casa, y aunque pueden generar preocupación, lo cierto es que son de buen augurio.
Esto se debe a que estos insectos son grandes depredadores que se comen todos los insectos del hogar: desde mosquitos y moscas hasta cucarachas, arañas y otros antrópodos.
Aunque muchas personas los asocian con suciedad o riesgo sanitario, lo cierto es que su aparición responde a causas ambientales concretas: zonas de clima árido o húmedo o condiciones favorables dentro del hogar.
Por qué las lagartijas en casa pueden ser una buena señal
La aparición de lagartijas en el hogar suele indicar que encontraron una fuente de alimento, lo que implica que están ayudando a regular naturalmente la población de plagas.
En ese sentido, actúan como un sistema de control biológico gratuito y silencioso dentro del hogar. Además, a diferencia de otros animales, no generan daños estructurales ni suelen reproducirse en grandes cantidades en interiores.
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Por qué entran a las casas
Las lagartijas ingresan al hogar principalmente a través de pequeñas grietas, aberturas en puertas y ventanas o espacios sin sellar alrededor de cañerías. Su tamaño es tan pequeño que les permite acceder por rendijas mínimas.
Otro factor determinante es la temperatura. Estos reptiles son ectotermos, es decir que dependen del ambiente para regular su temperatura corporal. Durante olas de calor o descensos bruscos de temperatura, buscan interiores que les ofrezcan mayor estabilidad térmica.
La humedad también juega un papel importante. Plantas en el interior, pequeñas filtraciones o zonas con agua acumulada pueden convertir una casa en un entorno atractivo para ellas.
Qué hago si aparece una lagartija en casa
Si encontrás una lagartija dentro de tu casa, lo más recomendable es evitar el contacto directo. No suelen ser agresivas, pero pueden morder si se sienten amenazadas.
La forma más segura de alejarlas de la casa es guiarlas suavemente hacia una puerta o ventana abierta con ayuda de un cartón o escoba. También puede utilizarse un recipiente para capturarlas y liberarlas en el exterior.
Cómo evitar que vuelvan a entrar a casa
Para prevenir nuevas apariciones de lagartijas, conviene sellar grietas, revisar burletes y reforzar el control de insectos. Reducir la fuente de alimento es la medida más efectiva a largo plazo.
De todas formas, no son venosas ni peligrosas para la salud, ya que no atacan a las personas. Su principal riesgo sanitario está asociado a las bacterias que puede haber en sus heces, lo que se puede prevenir con limpieza básica del hogar.
Algunos consejos para mantener la casa limpia son limpiar las superficies donde encuentres sus excrementos y lavarse las manos después de cualquier contacto indirecto. En general, el peligro es bajo si se mantienen hábitos adecuados de limpieza.
