Luego de que se conociera el abandono de Daniela De Lucía a tan solo 48 horas de su ingreso a Gran Hermano (Telefe), repasamos algunos casos excepcionales en los que participantes de otras ediciones salieron y volvieron a entrar. Vale destacar que la participante abandonó el juego tras conocer la noticia de la muerte de su papá y no está previsto un regreso por el momento, marcando un precedente de profunda tristeza en el inicio de esta edición.
Uno de los casos más recientes de interrupción del aislamiento fue el de Juliana "Furia" Scaglione, quien debió abandonar la casa de manera temporal para realizarse estudios médicos complejos. Tras recibir un diagnóstico de leucemia, la jugadora pudo regresar a la competencia con el apto médico correspondiente y bajo un seguimiento estricto de la producción.
La historia de las salidas transitorias tiene su punto más alto en la edición 2015 con Francisco Delgado. El participante fue autorizado a salir para asistir al nacimiento de su hija Elena. El operativo incluyó el uso de auriculares con música y un antifaz para resguardar el aislamiento mientras era trasladado al sanatorio. Jorge Rial, conductor en ese momento, explicaba que el jugador podía decidir no volver, pero finalmente Francisco regresó a la casa y terminó consagrándose ganador del reality tras cinco meses de juego.
En esa misma temporada, Mariano Berón enfrentó una situación legal inédita cuando la justicia de Córdoba pidió su captura por causas de presunta estafa. Berón salió de la casa para presentarse ante las autoridades y, aunque el público votó masivamente en un plebiscito para que regresara a la competencia, el cordobés prefirió no retomar el juego.
El caso de Agostina en Gran Hermano
Finalmente, en la edición 2024 se puso a prueba el aislamiento mediante un engaño televisado con Agostina Spinelli. Tras atender el teléfono rojo, la participante vivió una falsa expulsión donde fue retirada del hogar con los ojos vendados. En lugar de abandonar el predio, fue conducida a un SUM oculto dentro de la misma casa donde pudo espiar a sus compañeros durante 24 horas antes de reintegrarse, demostrando que la producción a veces utiliza estas salidas como herramientas estratégicas del juego.
