Ministerio de Cultura italiano se ve sacudido por despidos mientras Meloni busca reestructurar panorama

11 de mayo, 2026 | 08.48

​El ministro de Cultura de Italia, Alessandro Giuli, destituyó a dos altos cargos tras la polémica suscitada por la denegación de financiación para ‌un documental, agravando la agitación ‌en una cartera ya sacudida por meses de dimisiones y luchas internas.

Estas convulsiones son las últimas de una serie de controversias que han lastrado los esfuerzos del Gobierno derechista de la primera ministra Giorgia Meloni por remodelar el panorama cultural italiano, que, según ella, ha estado dominado por la izquierda.

Los medios italianos informaron de que Giuli destituyó a Emanuele Merlino, jefe de la secretaría técnica del ​ministerio, y a Elena ⁠Proietti, jefa de la oficina privada del ministro. No hubo ningún comunicado ‌oficial, pero altos cargos del Gobierno confirmaron posteriormente la noticia el ⁠lunes.

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La medida se produce tras la polémica ⁠suscitada por la negativa del ministerio a conceder financiación a un documental sobre Giulio Regeni, el estudiante italiano que fue secuestrado, torturado y asesinado en El Cairo ⁠a principios de 2016, una muerte de la que Italia ha ​culpado a las fuerzas de seguridad egipcias.

Giuli había calificado la ‌denegación de la financiación de "inaceptable" y ‌afirmó que no había tenido conocimiento de la decisión.

Según se informó, Merlino ⁠fue destituido por su gestión del asunto de la financiación. La destitución de Proietti se atribuyó a un incidente independiente en el que no se presentó en el aeropuerto para una misión ministerial a Nueva York el mes pasado.

Ninguno ​de los ‌dos ha hecho comentarios sobre su destitución, mientras que el Ministerio de Cultura se ha negado a hacer declaraciones.

Merlino y Proietti son figuras destacadas de la política de derecha y los políticos de la oposición se apresuraron a interpretar sus destituciones como una señal de ⁠la creciente disidencia interna dentro de la coalición de Meloni tras su derrota en el referéndum sobre la reforma judicial celebrado en marzo.

"Esta es la señal de una coalición desgarrada por guerras internas, ajustes de cuentas, enfrentamientos entre facciones y liderazgos rivales", afirmó Sandro Ruotolo, portavoz de Cultura del centroizquierdista Partido Demócrata.

Esta agitación es la última de las que han sacudido al Ministerio de Cultura durante el mandato de Meloni, ‌incluyendo la dimisión del predecesor de Giuli, Gennaro Sangiuliano, en 2024, y la posterior oleada de despidos y dimisiones repentinas.

Desde que asumió el cargo en 2022, Meloni ha tratado de aumentar la influencia de la derecha sobre las principales instituciones culturales, incluidos teatros y museos. Sin embargo, la transición no está siendo fácil.

El mes ‌pasado, Beatrice Venezi, una directora de orquesta cercana al partido Hermanos de Italia de Meloni, fue destituida como directora musical del teatro de la ópera La Fenice de Venecia, ‌tras afirmar públicamente que ⁠la orquesta estaba manchada por el nepotismo.

Al mismo tiempo, la prestigiosa Bienal de Venecia se ha visto envuelta en la ​polémica después de que otro cargo designado por el Gobierno permitiera el regreso de Rusia al evento, para gran indignación de Giuli y Meloni, quienes lo consideraron una traición a Ucrania en la guerra en curso.

(Editado en español por Carlos Serrano)