Qué pasa si no tomaste caña con ruda el 1 de agosto: ¿Hasta cuándo tenés tiempo?

Cada vez que inicia este mes, miles de argentinos realizan el ritual para la salud y protección.

01 de agosto, 2026 | 17.27

Cada 1° de agosto, miles de personas en Argentina se animan a tomar caña con ruda para recibir el mes con buena salud, protección y buena fortuna. Esta tradición popular busca también alejar las malas energías y se mantiene vigente gracias a la transmisión generacional.

Aunque lo más común es realizar el ritual el primer día de agosto, muchas familias sostienen que la costumbre se puede extender hasta el 15 del mismo mes. De esta manera, quienes no pudieron cumplir con el ritual el 1° aún tienen oportunidad de sumarse a la práctica durante las dos semanas siguientes.

En realidad, no hay ninguna norma histórica ni religiosa que fije un límite oficial para esta tradición. Se trata de una práctica popular que, con el paso del tiempo, fue incorporando este margen para que más personas puedan participar. Según esta creencia, el período del 1° al 15 de agosto conserva el mismo valor simbólico y la misma intención protectora.

Cada familia sigue la tradición que recibió de sus antepasados. Por eso, mientras algunos prefieren hacerlo exclusivamente el 1° de agosto, otros aceptan y valoran este margen extendido para cumplir con el ritual. Para muchos, “no se pierde el ritual si no la tomé el primer día”.

En ayunas y con fe: cómo se toma la caña con ruda

Lo habitual es beber la caña con ruda durante las primeras horas del 1° de agosto y en ayunas. Sin embargo, quienes practican la versión extendida sostienen que el significado del ritual se mantiene válido si se realiza dentro de las dos semanas siguientes. En definitiva, lo importante es conservar viva una tradición que lleva generaciones en distintas regiones del país.

Raíces guaraníes: el origen de la costumbre

Esta costumbre tiene sus raíces en los pueblos guaraníes del nordeste argentino, especialmente en las provincias de Corrientes y Misiones. Agosto solía ser un mes complicado debido al frío, las lluvias y las enfermedades que afectaban tanto a las personas como al ganado.

En ese contexto, comenzó a difundirse la práctica de beber caña blanca macerada con hojas de ruda, una mezcla a la que se le atribuían propiedades protectoras y curativas. Con el tiempo, el ritual se extendió a otras regiones y hoy es una de las tradiciones más representativas para recibir agosto con salud, buena suerte y protección.