El dúo bonaerense Campedrinos, integrado por Sergio Prada y Agustín Fantili, viaja a Córdoba para presentar su "Mate y Folklore Tour" en el Quality Espacio. Este proyecto, que ya se ganó un lugar destacado en el folklore argentino, combina la tradición con un aire renovado que conecta con las nuevas generaciones.
Con un estilo fresco y auténticamente argentino, Campedrinos logró consagrarse con el Premio Consagración en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín, un reconocimiento que marcó un antes y un después en su carrera. Además, lograron impresionar al público del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, donde conquistaron al temido "monstruo" de la Quinta Vergara.
Según describen, su gira busca más que un recital: es un encuentro donde la tradición se comparte con la misma naturalidad que el mate, abriendo el folklore a nuevos sonidos. "Mate y Folklore son las dos cosas que nos representan. En los viajes, en los teatros... Pero, ¿viste que el mate hace, no sé, te vas media hora de viaje y ya lo cargás? Por lo menos somos así, somos medio adictos al mate", explicó Sergio Prada para justificar el nombre del tour.
El éxito de Campedrinos no fue casualidad. Prada recordó que desde sus primeros años juntos lucharon por llegar a Cosquín: "íbamos y hacíamos lo imposible para ir a las calles de Cosquín a tocar, a las peñas, a pegar afiches, a estar en las lunas que podíamos hasta donde nos daba la nafta".
Agustín Fantili agregó que recibir el premio Consagración fue un momento emotivo: "En las imágenes se ven nuestras lágrimas porque, simplemente, se nos vino el recuerdo de todo lo que fue poder llegar ahí a estar en ese escenario".
La historia del dúo que rejuveneció al folklore
El origen del dúo también tiene su historia especial. Ambos se conocieron a los 15 años en la fila de un casting para Talento Argentino en Martínez. Prada recordó: "Nos conocimos cuando teníamos 15 años en la fila del casting... Veo que pone que es de Campana. Digo: ‘Che, recién pasamos por ahí, yo soy de San Pedro’. Nos llevamos dos días". Además, compartían la pasión por el folklore en un entorno donde predominaban otros géneros musicales. Así, comenzó su amistad y colaboración musical bajo el nombre Campedrinos.
Sobre aquel casting, Fantili reconoció ante La Voz: "No, en ese casting... bueno, sí pasó mucho porque nos conocimos, pero no pasó nada, digamos. Era un pre-casting. No nos llamaron nunca. ¡Pero nos llamamos entre nosotros!". Con el tiempo, su química musical se plasmó en canciones como "Casi algo", una chacarera que nació de una juntada con amigos y que grabaron junto a Los Nocheros.
Para financiar sus primeros pasos, hicieron peñas y vendieron bonos contribución, con premios que iban desde shows con sonido hasta un lechón. Ese esfuerzo les permitió crecer y alcanzar escenarios internacionales.
La experiencia en Viña del Mar fue muy significativa. Fantili relató: "Sabíamos el historial que tiene Viña y cómo se expresa el público. Antes de subir dijimos: ‘Subamos a disfrutarlo, tenemos tres minutos para cantar una zamba y que la gente se conecte’. Eso hicimos y fue increíble, el público chileno nos recibió de una manera increíble". Gracias a eso, ganaron muchos seguidores en Chile.
Actualmente, aunque volvieron a Buenos Aires, su base musical se consolidó durante cinco años en Córdoba, en la comuna San Roque, donde aprendieron a vivir de la música y disfrutaron de las tradicionales guitarreadas. Fantili contó: "Córdoba nos regaló las guitarreadas, que es lo que siempre le agradecemos. En una, incluso, cantamos junto a ‘El Monstruo’ Sebastián". A pesar de sus raíces bonaerenses, consideran a Córdoba como su segunda casa.
