La crema helada de melón es una opción ideal para aprovechar esta época del año, cuando el melón está en su mejor momento de sabor y frescura. Se trata de una preparación simple, con pocos ingredientes y sin demasiados pasos, lo que la convierte en una receta práctica para resolver algo rico sin pasar horas en la cocina.
Además de ser fácil de hacer, es extremadamente refrescante. El melón aporta un sabor suave y naturalmente dulce, perfecto para combatir las altas temperaturas. Al servirse bien fría, esta crema helada se transforma en un alivio inmediato para los días de calor intenso, aportando hidratación y una sensación liviana al paladar.
Su versatilidad es otro de sus puntos fuertes: la crema helada de melón funciona muy bien como un postre fresco luego de un almuerzo o una cena, pero también es ideal para disfrutar a la tarde, cuando el calor aprieta y se busca algo dulce y liviano. Una receta simple, de temporada y perfecta para el verano.
Además de ser deliciosa, la crema helada de melón aporta varios beneficios gracias a las propiedades de esta fruta. El melón tiene un alto contenido de agua, lo que ayuda a mantenerse hidratado durante los días de calor, y es una buena fuente de vitaminas como la A y la C, que contribuyen al cuidado de la piel y al fortalecimiento del sistema inmune.
MÁS INFO
Receta de crema de melón helada
Ingredientes
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½ melón maduro
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1 manzana verde
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Jugo de ½ limón
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1 cucharada de miel o endulzante a gusto (opcional)
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½ taza de agua fría o hielo
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Hojas de menta (opcional)
Paso a paso
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Retirar las semillas del melón y cortarlo en cubos.
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Pelar la manzana, quitar el corazón y cortarla en trozos.
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Colocar el melón y la manzana en la licuadora junto con el jugo de limón.
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Agregar la miel o endulzante si se desea.
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Incorporar el agua fría o algunos cubos de hielo.
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Licuar hasta obtener una crema bien lisa y homogénea.
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Probar y ajustar dulzor o limón si hace falta.
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Llevar a la heladera al menos 1 hora antes de servir, o freezar 20–30 minutos para una textura más helada.
