Los knishes de papa son una comida sumamente fácil de hacer y que pueden salvar del apuro en el caos semanal. Rápidos y muy ricos, se pueden preparar en algun momento libre, como el fin de semana, y ya tenerlos listos en el freezer para almorzar o cenar en otro momento en el que el tiempo no alcanza. A continuación compartimos la receta con tapas de empanadas.
Receta de knishes de papa con tapas de empanadas
Con una docena de tapas de empanadas y medio kilo de papas se pueden preparar 12 knishes para tener freezados y salvar varios almuerzos o cenas de la semana. A continuación compartimos todos los ingredientes necesarios para hacer esta deliciosa comida en casa y detallamos el paso a paso para que quede perfecta:
Ingredientes
- 12 tapas de empanada
- 500 g de papas
- 1 cebolla grande
- 2 cucharadas de aceite
- Sal y pimienta a gusto
- 1 cucharadita de pimentón (opcional)
Preparación
- Cocinar las papas: pelar y cortar las papas en cubos. Hervirlas en agua con sal hasta que estén bien tiernas. Colarlas muy bien y dejarlas unos minutos en la olla caliente (sin fuego) para que pierdan humedad.
- Hacer un puré bien seco: pisar las papas sin agregar leche ni manteca. Tiene que quedar un puré firme, no cremoso.
- Preparar la cebolla: picar la cebolla bien chiquita y cocinarla en una sartén con aceite a fuego medio-bajo hasta que esté bien dorada (casi caramelizada). Esto le da mucho sabor y además elimina humedad.
- Armar el relleno: mezclar el puré con la cebolla. Salpimentar y agregar pimentón a gusto. Dejar enfriar completamente (esto es clave para freezar bien).
- Armar los knishes: colocar una cucharada generosa de relleno en cada tapa. Cerrar como empanada o en forma de paquetito. Asegurarse de sellar bien los bordes.
Freezado
- Pre-freezado: colocar los knishes crudos en una placa, separados entre sí.
- Llevar al freezer: llevar la placa al freezer por 2–3 horas, hasta que estén bien duros.
- Guardado: pasarlos a una bolsa o tupper.
Cocción (directo del freezer)
- Colocar los knishes en una placa sin descongelar.
- Pincelarlos con huevo en ese momento.
- Horno precalentado a 180 °C.
- Cocinar entre 25 y 35 minutos, hasta que estén dorados.
MÁS INFO
El secreto para que los knishes queden perfectos es asegurarte de que el relleno esté bien seco y completamente frío antes de armarlos. Además, no conviene pintarlos con huevo antes de llevarlos al freezer, ya que eso se hace recién al momento de hornear.
