Si estás cansado del pesto tradicional de siempre, esta versión calabresa te va a cambiar la noche de pastas. Lleva anchoas, no tiene queso y el sabor es tan intenso que vas a querer ponerle a todo: pastas, verduras, carnes o lo que se te cruce. Además, como no lleva lácteos, aguanta varios días en la heladera sin problema.
La receta es de Paulina Cocina, que la aprendió de su abuela y la compartió en su web para que cualquiera pueda hacerla en casa. Lo mejor es que se prepara en cinco minutos con ingredientes sencillos y queda listo para guardar en un frasco y tener a mano para emergencias.
Por qué este pesto es diferente al tradicional
La gran diferencia está en las anchoas. Le dan un sabor profundo, salado y bien mediterráneo que no tiene nada que ver con el pesto genovés de siempre. Al no llevar queso parmesano ni pecorino, la receta queda más liviana y, sobre todo, dura mucho más tiempo guardada en la heladera.
Otra ventaja es que podés usarlo para un montón de cosas además de la pasta. Queda espectacular para aliñar verduras asadas, para untar en tostadas, para darle vida a un pollo o incluso como salsa para unos ñoquis. Un frasco de pesto calabrés en la heladera es un comodín que siempre viene bien.
Los ingredientes que necesitás
La lista es corta y fácil de conseguir en cualquier supermercado. Vas a necesitar:
-
1 atado de albahaca fresca
-
2 o 3 dientes de ajo
-
1 puñado de nueces
-
4 anchoas (en aceite o saladas)
-
Pimienta negra a gusto
-
Aceite de oliva (la cantidad necesaria)
Con estas cantidades te alcanza para más o menos medio frasco, pero podés duplicar sin problema si querés tener más cantidad guardada.
El paso a paso para que te quede perfecto
Lo primero es lavar bien la albahaca y colocarla en el vaso de la minipimmer. Si no tenés, podés usar una procesadora o licuadora, pero con la minipimmer es más fácil controlar la textura.
Agregá los ajos pelados y la pimienta. Acá viene el truco: no aprietes el triturador de manera continua. Tenés que dar toques cortos para ir picando sin calentar la albahaca. La idea es lograr una mezcla cremosa pero no completamente deshecha, con un poco de textura.
MÁS INFO
Cuando la albahaca y el ajo estén en su punto, incorporá las anchoas y volvé a dar toques cortos hasta que se integren bien. Las anchoas se van a deshacer casi por completo y van a darle ese sabor intenso que caracteriza a esta receta.
Por último, agregá las nueces y dales apenas un toque con la trituradora. Lo ideal es que queden en pedazos, no completamente molidas. Así el pesto tiene más textura y se sienten los trocitos al comerlo.
Cómo guardarlo para que dure más
Una vez que tengas la mezcla lista, pasala a un frasco de vidrio. Lo ideal es que el frasco esté esterilizado para que se conserve mejor. Cubrí toda la preparación con aceite de oliva hasta que quede un dedito por arriba de la mezcla. Ese aceite hace de capa protectora y evita que se oxide.
MÁS INFO
En la heladera te puede durar varias semanas, siempre y cuando mantengas esa capa de aceite en la superficie. Cada vez que uses, asegurate de volver a cubrir con un poco más de aceite.
