La tarta de frutillas y crema en su versión sin azúcar es una alternativa excelente para disfrutar de un clásico de la pastelería de forma más equilibrada. Al sustituir el azúcar refinada por endulzantes naturales o aptos para cocción, se reduce el aporte calórico y se evita el impacto brusco en los niveles de glucosa.
Esto permite que el postre sea apto para personas con diabetes, quienes buscan cuidar su peso o simplemente quienes prefieren una alimentación con menos procesados. En cuanto a la practicidad, la receta no presenta complicaciones mayores respecto a la original.
La base se puede resolver con una masa quebrada simple utilizando harinas integrales o de frutos secos, mientras que el relleno de crema se logra batiendo crema de leche con edulcorante hasta tomar punto. Al no requerir almíbares complejos ni técnicas de caramelización, el armado es rápido y el resultado visual sigue siendo muy atractivo gracias al color natural de las frutas frescas.
A pesar de la ausencia de azúcar, esta tarta conserva un sabor intenso y muy agradable. La combinación de la acidez natural de las frutillas con la suavidad de la crema genera un contraste que no necesita de un dulzor extremo para destacar.
Receta de tarta de frutillas y crema sin azúcar
Ingredientes para la masa
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200g de harina (puedes usar de avena o almendras para una versión más baja en carbohidratos).
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100g de manteca fría en cubos.
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1 huevo.
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1 cucharada de edulcorante granulado.
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1 pizca de sal.
Para el relleno
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300ml de crema de leche muy fría.
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Edulcorante al gusto (gotas o polvo).
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1 cucharadita de esencia de vainilla.
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300g de frutillas (fresas) frescas y firmes.
Paso a paso
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Mezclar la harina con la sal y el edulcorante.
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Incorporar la manteca con los dedos o un tenedor hasta obtener un arenado.
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Agregar el huevo y unir la masa sin amasar demasiado.
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Envolver en film y dejar reposar en la heladera por 30 minutos.
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Estirar la masa, forrar un molde de tarta y pinchar el fondo con un tenedor.
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Hornear a 180°C por 15-20 minutos hasta que esté dorada. Dejar enfriar por completo.
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Batir la crema de leche fría con el edulcorante y la vainilla hasta lograr una consistencia firme (punto Chantilly).
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Lavar, secar y cortar las frutillas en láminas o por la mitad.
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Rellenar la base de tarta ya fría con la crema.
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Distribuir las frutillas de forma decorativa sobre la superficie.
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Mantener refrigerada hasta el momento de servir para que la crema no pierda cuerpo.
