Irse de vacaciones debería ser sinónimo de descanso, pero para muchas personas hay una preocupación que se repite justo antes de cerrar la puerta de casa: ¿qué va a pasar con las plantas? El miedo a volver y encontrarlas secas o marchitas es más común de lo que parece, y muchas veces se terminan cometiendo error en pos de "querer mantenerlas con vida".
La buena noticia es que, con algunos cuidados simples, es posible garantizar que sigan vivas durante tus vacaciones Lo único que hace falta es un poco de dedicación los días previos a salir de viaje y las plantas casi ni notarán tu ausencia.
Cómo asegurar que tus plantas sigan vivas mientras estás de vacaciones: una guía simple y clara
Antes de irte: el paso clave que muchos olvidan
El primer error suele ser regarlas de más “por las dudas”. En realidad, lo ideal es regarlas bien el día previo, asegurándote de que el agua drene correctamente. Las plantas con exceso de agua también sufren, sobre todo si quedan varios días sin supervisión. Aprovechá ese momento para revisar macetas: si no tienen buen drenaje, conviene corregirlo antes del viaje.
Agrupar plantas y cambiarles el lugar
Una estrategia efectiva es juntar las plantas en un mismo sector de la casa. Esto ayuda a crear un microclima más húmedo y reduce la evaporación. Elegí un lugar luminoso, pero sin sol directo: demasiada luz acelera la pérdida de agua del sustrato. Durante las vacaciones, menos sol suele ser mejor que más.
Sistemas caseros de riego que funcionan
Si vas a estar pocos días fuera, existen métodos simples y económicos. El más conocido es el de la botella invertida: se llena una botella con agua, se hacen pequeños orificios en la tapa y se la coloca boca abajo en la tierra. El agua se libera de forma gradual. Otra opción es el sistema de mechas o cordones: un extremo se coloca en un recipiente con agua y el otro en la maceta. Por capilaridad, la planta toma lo que necesita.
Verificar qué plantas resisten mejor la ausencia
No todas las especies requieren el mismo cuidado. Las suculentas, cactus, potus y sansevierias toleran mejor varios días sin riego. En cambio, helechos, calatheas y plantas tropicales suelen necesitar más humedad y conviene prestarles atención extra.
Si tenés plantas más delicadas, podés cubrir la maceta con una bolsa transparente con pequeños orificios para generar un efecto invernadero controlado.
La opción más segura: ayuda humana o tecnología
Si el viaje es largo, pedirle a alguien de confianza que pase a regar sigue siendo la alternativa más segura. Dejar instrucciones claras y simples es clave. También existen sistemas de riego automático con temporizador, ideales para quienes se ausentan seguido.
