La polémica legal que cruzó la historia del tango más famoso de todos

Escrito por un estudiante uruguayo en una cama de enfermo, un tango se convirtió en un himno rioplatense tras un histórico pleito judicial por sus derechos de autor y la consagración en la voz de Carlos Gardel.

12 de mayo, 2026 | 20.51

El mítico tango "La Cumparsita" no fue escrito por un músico profesional en un rapto de inspiración, sino que es la creación de un estudiante de arquitectura uruguayo llamado Gerardo Matos Rodríguez. En 1917, con apenas 20 años, redactó las notas mientras se encontraba enfermo en su cama con el fin de recaudar fondos estudiantiles para interpretar en los cafés de Montevideo junto a sus compañeros.

El estreno público de la obra se produjo el 19 de abril de 1917 en el café La Giralda de la capital uruguaya. Décadas después, en 1998, el Parlamento de Uruguay la declararía "Himno Popular y Cultural del Uruguay", reconociendo su peso en la identidad nacional. Sin embargo, el camino hacia la fama mundial requeriría de una cruza rioplatense que derivaría en un conflicto legal de años.

La letra de la discordia

Aunque nació como una pieza instrumental, la canción no terminaría de popularizarse masivamente hasta que el argentino Pascual Contursi le añadió, en 1924, una letra titulada "Si supieras". Esta versión, grabada por Carlos Gardel para el sello Odeón tras haberla escuchado en una obra de teatro que había fracasado, convirtió al tema en un éxito arrollador.

Este agregado generó una inmediata controversia sobre la autoría. Al enterarse de la existencia de una versión con letra, Matos Rodríguez reaccionó legalmente para proteger su composición original. La disputa se extendió durante décadas hasta que, en 1948, un laudo arbitral resolvió la división de los beneficios:

  • 80% de los derechos de autor para Gerardo Matos Rodríguez.

  • 20% de los derechos de autor para los herederos de Pascual Contursi y Enrique Maroni.

En la década del 20, el tango canción imperaba y el público demandaba a sus cantores preferidos. En ese contexto, "La Cumparsita" se consolidó como un lamento varonil por la mujer que se fue. En aquella sociedad patriarcal, los hombres se permitían sollozar el fracaso amoroso a través de la música; eran tiempos donde "los hombres no lloran", pero sí podían bramar su angustia por "esa mina" que ya no estaba.

En 1917, en el café La Giralda de Uruguay, el joven Matos Rodríguez estrenó en público su composición "La Cumparsita".

Hoy, más de 100 años después de su creación, es considerada la obra más famosa de un género que la Unesco designó Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2009. Comparte ese podio con clásicos como “El choclo”, “Adiós muchachos”, “A media luz” y “Nostalgias”.

Actualmente, el tema cuenta con alrededor de 3.000 versiones registradas. Desde la primera versión orquestal de Roberto Firpo en 1917, pasando por las interpretaciones míticas de Aníbal Troilo, Juan D'Arienzo y Osvaldo Pugliese, hasta la vanguardia de Astor Piazzolla, "La Cumparsita" sigue siendo el eje central de la cultura del tango a nivel global.