El respaldo de la comunidad artística será uno de los pilares de la Marcha Federal Universitaria que tendrá lugar este martes 12 de mayo. Lali, quien suele utilizar sus redes para sentar posición sobre la actualidad nacional, fue una de las primeras en sumarse al llamado masivo.
La movilización en defensa de la enseñanza estatal generó una gran adhesión fuera de las aulas, logrando que figuras de gran peso en la música, el cine y el teatro se pronuncien públicamente ante la crisis presupuestaria que atraviesan las casas de estudio del país.
A través de una fuerte campaña en plataformas digitales, referentes de distintas generaciones han compartido piezas audiovisuales y mensajes de convocatoria. A ella se acoplaron nombres de la talla de Cecilia Roth, Griselda Siciliani y Esteban Lamothe, quienes instaron a la ciudadanía a participar de la jornada de protesta.
El abanico de apoyos refleja la transversalidad del reclamo, integrando desde la mirada histórica de Teresa Parodi hasta la influencia en el público joven de artistas como Ca7riel y Paco Amoroso. Esta convergencia de voces busca alertar sobre el impacto que el desfinanciamiento educativo tiene en el desarrollo cultural y científico de Argentina, transformando la marcha del martes en un acontecimiento que promete paralizar los centros urbanos de todo el territorio.
Se viene una nueva marcha por la Universidad Pública
El Gobierno de Javier Milei afronta una semana crítica marcada por una creciente tensión social y política que tendrá su punto máximo este martes 12 de mayo. La Marcha Federal Universitaria se posiciona como el eje central de la protesta, aglutinando un reclamo masivo frente a las políticas de ajuste presupuestario, la crisis salarial y las dificultades de financiamiento que atraviesan las instituciones de educación superior en todo el país.
La movilización, impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) junto a sindicatos y federaciones estudiantiles, busca replicar la contundencia de convocatorias anteriores para frenar el impacto del recorte sobre el sistema público. Con el epicentro fijado en la Plaza de Mayo, los organizadores prevén que la jornada funcione como un termómetro político ante el conflicto abierto entre la gestión libertaria y la comunidad académica.
El acto central está programado para las 17, momento en el que se espera la lectura de un documento conjunto que refleje la unidad de rectores, docentes y alumnos. En un clima de confrontación directa por los recursos del Estado, esta nueva marcha federal no solo pondrá en juego el futuro de las universidades, sino que también medirá la capacidad de respuesta del Gobierno ante un reclamo que logró una amplia adhesión en diversos sectores de la sociedad.
