La cultura popular argentina está de luto tras confirmarse el fallecimiento de Hugo “El Negro” Figueroa, el autor y compositor sanjuanino que logró darle una impronta moderna y personal al folklore cuyano. El músico, que residía en Paraguay desde hacía décadas, murió a los 65 años, dejando un vacío inmenso en la escena artística que supo habitar entre guitarras, coros y experimentación.
El Instituto Nacional de la Música (INAMU) emitió un comunicado oficial en redes sociales lamentando la pérdida de Figueroa, a quien definieron como un "referente de la música popular cuyana", reconociendo su aporte fundamental a la identidad sonora de su provincia y su capacidad para tender puentes entre géneros.
La historia del "Negro" Figueroa es la de una búsqueda constante. Interesado en la guitarra desde muy joven de forma autodidacta, sus primeros pasos los dio en el Coro Vocacional de la Universidad Nacional de San Juan. Con apenas 18 años, ya grababa su primer disco junto a Julia Vega, demostrando que su propuesta musical tenía rasgos propios dentro del mapa folklórico.
Sin embargo, su curiosidad lo llevó más allá. Al formar parte del grupo Vereda, se vinculó con la escena del rock sanjuanino, absorbiendo influencias de músicos como Miguel Domeneghini y David Molina (integrantes de la banda Pléyades). Esa fusión entre la tradición de la tonada y la energía del rock fue lo que terminó de moldear su estilo único.
El Nuevo Cancionero y sus obras eternas para el folklore
En la década de 1980, un encuentro cambió su rumbo artístico: conoció al maestro Tito Francia, lo que le permitió integrarse al Movimiento del Nuevo Cancionero, esa corriente transformadora que buscaba renovar el contenido y las formas de la música nacional.
Como compositor, Figueroa dejó piezas que hoy son parte del patrimonio cultural:
- "Tonadita": Obra que popularizó junto a Susana Castro.
- "Primera soledad": Una colaboración histórica con versos de Armando Tejada Gómez, que fue interpretada por voces de la talla de Teresa Parodi y Suna Rocha.
Su alcance no se limitó a la frontera argentina; en Paraguay, donde vivió sus últimos años, compuso música para referentes como el Grupo Generación y Ricardo Flecha, consolidando su figura como un creador latinoamericano de gran calibre. "Despedimos a Hugo 'El Negro' Figueroa reconociendo su aporte y acompañando a sus familiares en este doloroso momento", expresaron desde el INAMU.
Entre sus sueños pendientes estaba la grabación de un disco musicalizando poemas de Buenaventura Luna, una obra que buscaba rendir homenaje a otro de los grandes nombres de la cultura cuyana. En los últimos años vivía en Asunción, donde trabajaba en un comercio familiar. A pesar de la distancia, nunca se alejó del arte: continuaba realizando arreglos musicales, dirigiendo coros y participando en proyectos vinculados a la canción popular.
