YSY A encendió Mandarine con un show histórico: clásicos, invitados de lujo y el debut en vivo de Mordiendo el Bozal

YSY A dio un show histórico en el que brillaron los invitados, los pogos y la primera interpretación en vivo de Mordiendo el Bozal.

29 de noviembre, 2025 | 20.53

Por más que YSY A esté acostumbrado a convertir cada presentación en un ritual, lo que pasó en Mandarine Park fue distinto, fue más íntimo, más simbólico y, para muchos fans, directamente histórico. A las 19.15 en punto, el artista salió a escena y, desde ese primer segundo, quedó claro que estaba a punto de regalar una noche única.

La energía empezó a subir rápido. Obra tras obra, el repertorio recorrió sus himnos más explosivos y los pogos se transformaron en una verdadera locura. Saltos, gritos y esa vibración colectiva también conocida como "Ysysmo" que solo se genera cuando el público y el artista parecen respirar al mismo ritmo.

YSY A cerró el año en Mandarine Park.

YSY A le regaló una noche histórica a sus fans 

Pero el momento clave llegó con una sorpresa que nadie veía venir. Por primera vez en una década, YSY A decidió tocar “Mordiendo el Bozal”, aquel EP que muchos fans consideran una pieza de culto dentro de su discografía.

Lo presentó con emoción. Lo cantó como si volviera a abrir una caja sellada hace años. Y el público, especialmente quienes lo siguen desde los primeros tiempos, explotó. “Fue una locura. Para los fanáticos posta fue como… histórico”, resumió uno de los asistentes.

La lista de invitados también acompañó esa vibra especial. Primero apareció Acru, con la potencia habitual que electrificó la pista. Después fue el turno de Yesan y Hit Clubs. Yesan incluso se animó a un solo y a tomar la guitarra, desatando aplausos instantáneos. Pero la ovación más intensa estaba reservada para Duki.

Cuando subió al escenario, el estadio se vino abajo. En uno de los momentos más emotivos de la noche, le dedicó unas palabras a YSY A por su trayectoria y su impacto en la escena. Le habló de respeto, de esfuerzo y de lo que construyó sin “afrontear”. El público escuchó en silencio primero, y después respondió con un rugido colectivo que abrazó a los dos artistas.

Ya sobre el final, YSY amagó con despedirse. Se fue unos segundos… solo para reaparecer en una tarima más alta y cerrar con un último pogo que fue pura catarsis. A las 23 en punto, el show se dio por terminado, dejando esa sensación de haber presenciado algo irrepetible.