Nostalgia, desarraigo e incertidumbre: la búsqueda de Elena en su primer disco solista

La artista dialogó con este medio sobre su primer álbum como solista. Elena desandó el proceso creativo del disco introspectivo y visceral, Nuevos Años Locos.

01 de agosto, 2026 | 20.01

Durante años, Elena Radiciotti fue un pilar indispensable dentro de la escena musical independiente argentina; su labor como integrante de Isla Mujeres y su rol clave en Fonso y Las Paritarias la consolidaron como una instrumentista y compañera musical de peso. Sin embargo, en paralelo a esos proyectos colectivos, latía una búsqueda personal que finalmente encuentra su materialización en Nuevos Años Locos, su disco debut como solista.

A través de nueve canciones atravesadas por la memoria, el desarraigo, la incertidumbre generacional y los cambios, Elena no solo debuta como cantante, sino que se afirma como autora. En esta entrevista, la artista repasa el origen de este trabajo, la influencia de sus lecturas y escuchas, y la sensación de cerrar una etapa para dar inicio a un nuevo capítulo.

La decisión de dar el salto solista

Venías de una dinámica de trabajo fuertemente grupal. ¿Cómo fue el proceso de madurar la idea de sacar un disco propio y encontrar el momento indicado para concretarlo?

- Estaba muy habituada a hacer discos con mis proyectos grupales desde hace muchos años. Sin embargo, recuerdo estar en 2018 y ya pensar en que quería sacar mi propio disco. Me tomé mis años para hacerlo porque en el fondo tal vez no me sentía preparada, o por autoboicot. En 2024, después de grabar el último disco de Fonso y Las Paritarias, volví a mi casa con una revelación: era el momento de hacerlo. Y así fluyó sin más obstáculos; en un año teníamos un disco junto a Aziz Asse, quien fue mi productor.

¿Cómo fue el método de trabajo con Aziz y el recorrido por los distintos estudios?

- La dinámica era componer en mi casa, mandarle grabaciones de celular, ir a su casa en City Bell y armar los temas con lo que teníamos. Después pasamos por varios estudios a grabar más cosas. Por ejemplo, en el estudio de Percii, donde se masterizó, también grabamos voces mías y las de Fonso y Lupi.

Un universo de referencias: de Calamaro a la poesía

El disco navega entre la canción clásica y pasajes más íntimos. ¿De qué fuentes nutriste la identidad sonora y lírica de este álbum?

- Las inspiraciones nunca son literales o muy claras, una construye su visión en base a muchas cosas a lo largo del tiempo. Pero sí hay elementos que se pueden leer. La obsesión con Calamaro se filtra en algunas maneras de decir. Hay formas de escribir de otros artistas a los que siempre les presté atención, 107 Faunos por ejemplo. El libro Punctum de Martín Gambarotta fue una fuente de referencias en algún momento; tenía una fijación con la sordidez y lo coloquial de ese libro. La inspiración viene de todos lados. También hubo un disco de ML Buch, Suntub, que tímbricamente es increíble, e intentábamos sacar información de ahí.

Elena.

Las colaboraciones con Fonso, Lupi y María Torpe se sienten muy orgánicas en la trama del disco. ¿Cómo se pensaron esos cruces?

- A la hora de escribir los temas que canté con ellos, yo ya sabía que quería invitarlos y siento que cada tema está impregnado del estilo de cada uno. La inspiración viene de las propias amistades, de colegas y de personas cercanas por las que siento profunda admiración.

En temas como el que da título al disco o "Lista de Objetivos" convive cierta nostalgia con el pop clásico, mientras que en otros tramos el clima se vuelve más denso.

- La música nacional de los 60 y 70 flota en el disco. "Nuevos Años Locos", por ejemplo, es una canción que compuse después de escuchar varios días "Las olas y el viento" de Donald. Hay una raíz muy clásica dando vueltas. Ni hablar en "Lista de Objetivos". Luego hay temas más raros, opacos e íntimos como "Hundirme en la arena" o "Pleitesía", que tienen mucha emotividad.

Cierre de etapa y el comienzo de una nueva temporada

¿Qué balance hacés de este trabajo en primera persona respecto a tu recorrido personal?

- Para mí el disco, así con esa primera persona tan marcada, es un paso de afirmación. Es decir: "Acá estoy". Es muy autobiográfico pero sin solemnidad, con picardía, y eso me gusta. El proceso fue de cierto modo catártico y a la vez siento que fue como cerrar un ciclo. Siento que escribí un relato sobre las cosas que viví hasta hoy, lo firmé y cerré el libro. Ahora es mirar para adelante y ver qué traen los "Nuevos Años Locos". Se siente como el comienzo de una nueva temporada.