La playa de Copacabana fue testigo de un hito histórico para la música latina a nivel mundial con el show que dio Shakira el pasado 2 de mayo. Uno de los momentos más emotivos y profundos de la noche ocurrió durante el segmento folklórico, donde la artista decidió rendir un homenaje a la herencia musical de Brasil.
Para esa sección, Shakira recibió a dos invitados de lujo y emblemas absolutos de la cultura brasileña: Caetano Veloso y Maria Bethânia. Junto a estos íconos, la colombiana interpretó clásicos como O leãozinho y O que é, o que é?, fusionando la esencia de la música popular brasileña con el concepto pop de su espectáculo.
Shakira transformó la emblemática costa de Río de Janeiro en un escenario colosal donde más de dos millones de personas se congregaron para presenciar un show gratuito sin precedentes. Durante más de dos horas, la multitud coreó cada una de sus canciones en una jornada que no solo batió récords de asistencia, sino que también consolidó el estatus de la colombiana como un fenómeno cultural global.
El espectáculo se destacó por un despliegue técnico y artístico de altísimo nivel y Shakira aprovechó la oportunidad para hacer un recorrido exhaustivo por los grandes éxitos de toda su carrera, desde sus baladas más memorables hasta sus hits urbanos y pop más recientes, desde Antología hasta Hips Don't Lie.
Con este concierto multitudinario, Shakira no solo reafirmó su vigencia, sino que también demostró su capacidad para actuar como puente entre distintas tradiciones musicales latinoamericanas. La noche en Copacabana se cerró como un evento de integración cultural, con un palpable agradecimiento de la artista hacia un pueblo que la acompañó desde sus inicios.
Otros momentos destacados del show de Shakira en Copacabana
La energía colombiana también se hizo presente con la fuerza de La bicicleta, Chantaje y La Tortura, temas que inyectaron una dosis de ritmo caribeño a la calurosa noche carioca. Sin embargo, el clímax emocional llegó con un bloque acústico donde la interpretación de Antología generó uno de los momentos más íntimos y sentidos del show, contrastando con la explosión colectiva que desató Waka Waka (This Time for Africa).
La artista se despidió con la potencia de She Wolf y su aclamada BZRP Music Sessions #53, coronando una jornada épica de música y baile.
La celebración de la identidad local también tuvo que ver con la aparición de la famosa cantante Ivete Sangalo, quien se sumó al escenario para inyectar una dosis de energía festiva al encuentro. Juntas interpretaron País tropical, un himno que reforzó el vínculo inquebrantable entre Shakira y el público brasileño
