El jefe de la escudería Mercedes de la Fórmula Uno, Toto Wolff, criticó duramente el lunes a sus rivales por poner en duda la legalidad del nuevo motor de su equipo mediante reuniones secretas y cartas.
La F1 está entrando en una nueva era con una de las revisiones técnicas más radicales de las últimas décadas y se ha hablado de que Mercedes y Red Bull -que ahora fabrica su propio motor- están aprovechando una laguna en las normas mediante la expansión térmica de los componentes.
Si esto fuera cierto, podría suponer una desventaja competitiva para Ferrari, Cadillac y Haas (los tres equipos que utilizan motores Ferrari), Audi y Aston Martin (que usa motores Honda).
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
Mercedes suministra motores a cuatro equipos, mientras que Red Bull también suministra a Racing Bulls.
"Simplemente no entiendo que algunos equipos se concentren más en los demás y sigan discutiendo un caso que es muy claro y transparente", dijo Wolff a periodistas antes del lanzamiento en línea de la temporada del equipo.
"La comunicación con la FIA ha sido muy positiva en todo momento. Y no solo en lo que respecta a la relación de compresión, sino también a otras cosas", añadió el austriaco.
"Las normas son muy claras. Los procedimientos estándar para cualquier motor, incluso fuera de la F1, son muy claros".
Wolff afirmó que los rivales tenían que ponerse de acuerdo en lugar de "celebrar reuniones secretas, enviar cartas secretas y seguir intentando inventar formas de realizar pruebas que simplemente no existen".
"Quizás quieran encontrar excusas antes incluso de empezar (la temporada), por qué las cosas no van bien (...) pero nosotros no hacemos las cosas así", añadió.
"Especialmente después de que se les haya dicho varias veces que eso está bien, que es legal y que es lo que dice el reglamento. Pero, de nuevo, si alguien quiere entretenerse con distracciones, cada uno es libre de hacerlo".
El organismo rector de la F1 ha restado importancia a los rumores de que la controversia provocará una protesta que eclipse la apertura de la temporada en Australia el 8 de marzo.
Mercedes comenzó la última era de motores en 2014 con una unidad de potencia dominante y acumuló un récord de ocho títulos de constructores consecutivos.
Wolff afirmó que los primeros indicios de una prueba inicial en la que participaron 10 de los 11 equipos eran que la diferencia era menor de lo que algunos temían.
"En términos de rendimiento puro en una vuelta, e incluso en varias vueltas, parece que nadie se está quedando realmente atrás", afirmó.
Con información de Reuters
