Falta de calidad individual, la causa principal de los malos resultados de Asia en el Mundial

04 de julio, 2026 | 15.43

​La participación de Asia en el Mundial terminó el viernes, cuando la derrota de Australia ante Egipto por penales acabó con las esperanzas de la ‌confederación de sacar algo positivo ‌de una campaña desastrosa.

Tres victorias en los 29 partidos disputados en toda Norteamérica fueron el magro resultado para las nueve selecciones que representaron a una región que agrupa a más de la mitad de la población mundial. 

A pesar de enviar su mayor contingente de la historia al Mundial, ningún equipo asiático se clasificó para los octavos de final por primera vez desde Brasil 2014.

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Los fracasos de las principales potencias de ​la región resultaron previsibles.

Japón -que ⁠se despidió ante Brasil- y Australia cayeron en la primera ronda eliminatoria, al ‌igual que les ocurrió a los japoneses en 2018 y 2022 ⁠y a los Socceroos en Qatar. Ninguna de ⁠las dos selecciones ha ganado un partido en las rondas eliminatorias del Mundial en sus ocho intentos combinados.

Al menos, ambas lograron superar la fase de grupos, a diferencia de ⁠Corea del Sur, Arabia Saudita, Irán, Jordania, Uzbekistán, Irak y Qatar.

De esas siete ​selecciones, solo Corea del Sur, acosada por problemas internos, ‌logró una victoria, en su primer partido ‌contra la República Checa, antes de que las derrotas ante México y Sudáfrica ⁠la llevaran a una amarga eliminación.

Irán abandonó el torneo invicto tras empatar contra Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto, a pesar de tener que lidiar con una serie de problemas fuera del terreno de juego provocados por el conflicto del país con ​Estados Unidos.

"A ‌lo largo de este torneo, las selecciones asiáticas se mostraron bien organizadas, disciplinadas y tácticamente sólidas", declaró a Reuters Philippe Troussier, exseleccionador de Japón y Qatar. "Sin embargo, carecían de la calidad individual necesaria para cambiar el rumbo de un partido".

"En un Mundial, una buena organización es esencial, pero ⁠al más alto nivel también se necesitan jugadores capaces de crear algo especial en un instante".

Uzbekistán y Jordania, debutantes en un Mundial, perdieron los tres partidos de la fase de grupos.

Lo mismo ocurrió con Irak, que regresaba al torneo por primera vez en 40 años. Encuadrada en un grupo junto a Francia, Noruega y Senegal, el equipo de Graham Arnold se enfrentó en todo momento a un reto abrumador.

Las actuaciones de Arabia Saudita y ‌Qatar fueron lamentables, ya que ninguno los equipos de los Estados del Golfo, que tanto han invertido, logró ganar y terminaron últimos en sus respectivos grupos.

Los flojos resultados de Asia provocaron comparaciones poco halagüeñas con los de las selecciones africanas, muchas de las cuales se han beneficiado enormemente al recurrir a su diáspora europea, un recurso del que ‌carecen muchos países asiáticos.

"Los torneos suelen decidirse tanto por la calidad de los suplentes como por la del once inicial", afirmó Troussier. "La alineación titular de Japón fue competitiva, pero las ‌lesiones limitaron sus opciones ⁠ofensivas cuando más las necesitaban".

"Esa, en mi opinión, es la mayor diferencia con respecto a muchos equipos africanos, que tienen más profundidad ​en la plantilla, más jugadores que compiten en las ligas de élite europeas y más experiencia a la hora de rendir al más alto nivel. En un Mundial, esa experiencia suele marcar la diferencia".

Con información de Reuters