La condición de Boca para renovarle a Úbeda: sólo hay un camino posible

El DT tiene contrato hasta junio y su futuro se define en los próximos dos partidos de Copa Libertadores.

13 de mayo, 2026 | 11.57

El futuro de Claudio Úbeda en Boca ingresó en zona de definición. El DT asumió a mitad del año pasado en reemplazo de Diego Martínez y desde entonces transitó un camino de altibajos: momentos de buen juego alternados con caídas que le generaron cuestionamientos permanentes. La eliminación ante Huracán en el Torneo Apertura volvió a poner su continuidad en el centro del debate.

El contrato de Úbeda vence en junio y uno de los objetivos que se habían trazado para evaluar su renovación era salir campeón del Apertura. Con la eliminación ante el Globo, esa meta quedó descartada. Pero todavía hay una chance, y está en la Copa Libertadores.

Según consigna Planeta Boca Juniors, la condición que pone la dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme para discutir la extensión de su vínculo es que el equipo clasifique a los octavos de final de la Copa Libertadores 2026. Boca todavía puede hacerlo, pero necesita ganar los dos partidos que le restan en la fase de grupos: ante Cruzeiro el 19 de mayo en La Bombonera y ante Universidad Católica en el cierre. El margen es mínimo y la presión es máxima.

Si clasifica, tampoco está garantizado

Incluso superando esa valla, la continuidad de Úbeda no estaría asegurada. Según las mismas fuentes, el tema quedaría en revisión de Juan Román Riquelme y Jorge Delgado, quienes evaluarán la situación a mitad de año con todos los elementos sobre la mesa. Clasificar es condición necesaria, pero no suficiente.

En caso de no lograrlo, en cambio y siempre según el medio especializado en el mundo xeneize, la salida del DT parecería inevitable. Sin logros, Boca llevaría tres años sin títulos y el hincha xeneize reclama campeonatos. El mercado de pases de junio abriría la posibilidad de un cambio de entrenador para el segundo semestre.

Lo que dijo Úbeda

El propio DT fue claro en conferencia de prensa sobre el camino que le queda. "Hay que levantar cabeza lo antes posible, fue lo primero que dijimos en el vestuario. Sabemos que tenemos que levantar la cabeza ya mismo", sostuvo tras la derrota ante Huracán. Y agregó: "Vamos por dos partidos que son dos finales para nosotros con Cruzeiro y Católica. No quiero hablar de injusticias pero tuvimos un dominio casi absoluto del partido con prácticamente ninguna opción clara, más allá de los dos penales. Eso nos deja con tristeza".

El mensaje fue claro: Úbeda sabe que su cargo depende de lo que pase en esos dos encuentros y no tiene intención de esconder la presión. La Copa Libertadores es, a esta altura, el único salvavidas disponible.