La FFIRI (Federación Iraní de Fútbol) confirmó que el Seleccionado participará en el Mundial 2026, pero anunció a la par que boicoteará a Estados Unidos. La decisión abre un nuevo escenario en la previa del torneo y obliga a la FIFA a evaluar cambios logísticos en medio de un contexto internacional tenso.
La incertidumbre sobre la participación de Irán en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá comenzó a disiparse en las últimas horas. Luego de versiones que indicaban una posible baja del torneo, la Federación Iraní de Fútbol ratificó que el Seleccionado competirá en la próxima Copa del Mundo.
La confirmación llegó tras declaraciones previas del ministro de Deportes iraní que habían sembrado dudas sobre la presencia del equipo. Sin embargo, la postura oficial cambió y ahora el foco está puesto en cómo se desarrollará su participación dentro de un escenario geopolítico complejo. El presidente de la federación, Mehdi Taj, fue claro al marcar la línea del país: competirán en el torneo, pero mantendrán un boicot político hacia Estados Unidos.
Boicot a Estados Unidos: la postura política de Irán
La decisión de Irán introduce un elemento inédito a falta de dos meses y medio para el comienzo del Mundial. Si bien el seleccionado participará en la competencia, dejó en claro que no tendrá vínculos deportivos en territorio estadounidense.
Esta postura responde al conflicto político vigente entre Irán y Estados Unidos, que en las últimas semanas se intensificó tras ataques militares en Medio Oriente. En ese contexto, el presidente estadounidense, Donald Trump, llegó a advertir sobre posibles riesgos de seguridad para los futbolistas iraníes en caso de disputar partidos en ese país. Desde Teherán, en tanto, la respuesta fue contundente: nadie puede excluir a su selección del torneo, reforzando así su decisión de competir más allá del conflicto diplomático.
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La FIFA analiza cambios de sede
Ante esta compleja situación, la FIFA, que mantiene una gran relación con Trump a través de Gianni Infantino, se enfrenta a un desafío organizativo de gran magnitud. Actualmente, los partidos de Irán en la fase de grupos están programados en ciudades de Estados Unidos, pero esta situación podría modificarse.
La federación iraní ya inició conversaciones con el ente rector para evaluar la posibilidad de trasladar sus encuentros a México, una de las sedes del Mundial. En esa línea, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum se mostró abierta a recibir esos partidos, destacando que su país mantiene relaciones diplomáticas con todas las naciones y que aguardará la decisión final.
El calendario deportivo sigue en pie
Más allá de la tensión política, el cronograma deportivo del Mundial se mantiene intacto. Irán tiene programados sus partidos de fase de grupos en territorio estadounidense. Según el fixture, deberá enfrentar a Nueva Zelanda y Bélgica en Los Ángeles, mientras que cerrará su participación en la zona frente a Egipto en Seattle.
Incluso, el cuadro de eliminación directa ya permite proyectar posibles cruces. En caso de avanzar como segundo de grupo, el seleccionado iraní podría jugar en Dallas, donde enfrentaría a uno de los anfitriones en dieciseisavos de final.
