Durante el partido entre River y Estudiantes de Río Cuarto hubo dos jugadas, en pocos minutos, que llamaron la atención y que cambiaron, de forma completa, el resultado del partido. En primer lugar, el árbitro Nazareno Arasa anuló vía VAR un gol y, luego, vía la misma instancia le dio un penal al conjunto que dirige el Chacho Coudet.
La primera jugada ocurrió cuando transcurría el segundo tiempo. En este caso, Arasa anuló vía VAR el gol de Tomás González cuando el futbolista del conjunto de Río Cuarto ponía el primer gol. En este caso, la situación que vio Arasa es que, según él, el rechazo del centro por parte de Lucas Martínez Quarta le quedó a Tomás González que estaba en posición adelantada. De esta forma, ese rechazo -que funciona como rebote- hace que le futbolista que estaba en posición adelantada saque beneficio de ese lugar en la cancha.
En el segundo caso, lo llamativo tiene que ver con un posible pisotó sobre Sebastián Dirussi. Nazareno Arasa encontró, vía VAR, un pisotón que supuestamente se le dio a Sebastián Driussi. A partir de ese tiro del punto de penal, River se puso en ventaja con gol de Gonzalo Montiel.
