Temprana eliminación de Nueva Zelanda del Mundial pone en el punto de mira plaza automática de Oceanía

27 de junio, 2026 | 17.55

La participación sin victorias de Nueva Zelanda en el Mundial supuso una decepción para una nación que llevaba 16 años esperando volver al ‌torneo, y ha dejado en ‌el centro de la escena la decisión de la FIFA de conceder a Oceanía una plaza de clasificación automática.

Los All Whites, capitaneados por Chris Wood, tuvieron un comienzo positivo con un empate 2-2 ante Irán, pero quedaron eliminados en la fase de grupos tras la goleada 5-1 sufrida ante Bélgica el viernes, que se sumó a la derrota 3-1 ante Egipto.

A pesar de ser una de las selecciones con peor ​clasificación del torneo en ⁠un grupo difícil, la temprana eliminación de Nueva Zelanda se percibirá como una ‌oportunidad perdida para que los jugadores y el cuerpo técnico dejaran ⁠una huella más profunda en el fútbol ⁠de este país apasionado por el rugby.

Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.

SUSCRIBITE A EL DESTAPE

Mientras ellos regresan a casa, selecciones igualmente modestas como Sudáfrica o Bosnia y Herzegovina siguen adelante tras abrirse paso a duras penas hasta ⁠la fase eliminatoria.

Nueva Zelanda, única nación de Oceanía con fútbol profesional, ​tenía prácticamente garantizada la clasificación directa para la fase final ampliada ‌a 48 equipos, tras haber tenido que ‌clasificarse anteriormente por méritos propios a través de las repescas intercontinentales.

La última selección ⁠neozelandesa que se clasificó por esa vía también quedó eliminada en la fase de grupos de Sudáfrica 2010, pero los hombres de Ricki Herbert se ganaron el reconocimiento mundial por terminar invictos. 

Esta vez no habrá regreso triunfal para el equipo ​de Darren Bazeley, ‌que disfrutó de un camino de rosas en la fase de clasificación frente a selecciones de países del Pacífico repletas de semiprofesionales y aficionados.

La plaza automática de Oceanía es una bendición para Nueva Zelanda, y su federación la defenderá celosamente, ya que prácticamente garantiza su participación en el ⁠Mundial cada cuatro años. Sin embargo, a otras naciones que se quedan afuera en unas eliminatorias continentales más reñidas les puede resultar difícil de aceptar esta laguna.

Según la mayoría de los indicadores, la Nueva Zelanda de Bazeley era la mejor preparada de las tres selecciones de los "All Whites" que se clasificaron para los Mundiales, con un delantero contrastado de la Premier League como Wood, una columna vertebral experimentada y un calendario de partidos de preparación ‌frente a rivales de calidad.

Aunque pocos apostaban por que Nueva Zelanda pasara a la fase eliminatoria, el equipo confiaba en dar la sorpresa.

Al final, desperdició una oportunidad de oro para sumar tres puntos en el partido inaugural frente a Irán, tras haber ido ganando en dos ocasiones gracias al doblete de Eli Just, solo para acabar cediendo ‌la ventaja.

"Ese será el partido más importante que recordaremos", dijo Wood a periodistas el viernes tras la goleada sufrida ante Bélgica. También iban ganando 1-0 ante Egipto antes de desmoronarse en la ‌segunda parte.

Su defensa, ⁠considerada antes del torneo como uno de los puntos fuertes de su equipo, encajó 10 goles.

Pero aunque haya sido una decepción para ​los aficionados, Nueva Zelanda podría salir fortalecida de estas duras lecciones. El premio en metálico de la clasificación, de 12,5 millones de dólares, supone un gran impulso para un programa futbolístico de pequeñas dimensiones.

Con información de Reuters