Claves para que niños y jóvenes disfruten con el tenis

El tenis es uno de los deportes más completos a nivel físico, mental y social, pero también uno de los que más rápido pierde practicantes en edades tempranas. Más allá del talento, la clave para que niños y adolescentes sigan vinculados a la raqueta está en el disfrute, el clima emocional y la forma en que padres y entrenadores acompañan el proceso. Entender estos factores resulta fundamental para construir una relación sana y duradera con el deporte.

05 de febrero, 2026 | 10.46

El tenis es un deporte muy completo que aporta beneficios físicos, emocionales y sociales desde edades tempranas. El camino para llegar al punto óptimo no es fácil, ya que mantener la ilusión entre los niños y adolescentes, con un horizonte a medio o largo plazo, supone un reto que está presente en cada entrenamiento. Muchos abandonan, no por falta de talento, sino porque deja de resultarles divertido. Comprender qué factores influyen en su disfrute es clave para fomentar una relación sana y duradera con el tenis.

La diversión como motor principal

Sobre este objetivo se sitúa el centro de deporte base y formación en Canarias que se encarga de formar a jugadores de tenis en las islas. El primer paso se da en los niños, quienes continúan practicando una actividad cuando esta les resulta divertida y agradable. En el juego de la raqueta, esto significa priorizar el juego, la experimentación y el aprendizaje sin presión excesiva por los resultados. Cuando el entrenamiento se convierte únicamente en una exigencia de rendimiento, la motivación tiende a desaparecer. Crear un entorno positivo, donde equivocarse forme parte del proceso y aprender sea emocionante, ayuda a que el niño quiera volver a la pista con ilusión.

Grandes referentes como Rafa Nadal han destacado siempre la importancia de amar el juego por encima de todo. Su actitud competitiva se basa en la pasión por este deporte, a la que se suma el esfuerzo y el respeto como valores que pueden transmitirse a los más pequeños desde el primer día. Otro ejemplo en el que mirarse es Rafael Jódar, actualmente en el circuito ATP y que ha salido de la escuela canaria. 

La negatividad es contraproducente

Las malas vibraciones constantes, ya sean en forma de críticas, gestos de frustración o comentarios desmotivadores, pueden tener efectos muy perjudiciales. En el tenis, donde el error o la derrota de un punto forma parte del juego de forma muy habitual, una reacción negativa tras cada fallo puede generar miedo, ansiedad y rechazo hacia la actividad.

En el deporte base del tenis, resulta fundamental que padres y entrenadores cuiden tanto el lenguaje verbal como el no verbal. Un gesto de desaprobación o un silencio incómodo puede transmitir más presión que una palabra. Roger Federer, conocido por su elegancia dentro y fuera de la pista, es un ejemplo de autocontrol emocional que inspira a jóvenes tenistas a gestionar mejor la frustración.

El poder del refuerzo positivo

El refuerzo positivo es una herramienta esencial para que los jóvenes se sientan bien consigo mismos y con lo que hacen. Es una noción básica en la formación en deporte juvenil. Consiste en reconocer el esfuerzo y la actitud, no solo el resultado. Mostrar al tenista la satisfacción por el partido realizado, independientemente del resultado, es un refuerzo para su motivación interna.

Otros gestos sencillos, como aplaudir, chocar los cinco, celebrar con un pequeño premio o simplemente sonreír, ayudan a asociar el tenis con emociones positivas. Esto aumenta las probabilidades de que el niño quiera seguir entrenando y mejorando.

Cuando el entorno es sano y respetuoso, mejora tanto la experiencia deportiva como la relación entre padres, entrenadores y niños. Fomentar la ilusión por el tenis se traduce en invertir en bienestar, valores y desarrollo personal que acompañarán al niño dentro y fuera de la pista.