Milei inició el cierre del Banco Central: clausuró 12 sucursales regionales del organismo

El Directorio del BCRA avanzó con 12 clausuras y redefine la operatoria en el Interior del país. La medida afecta a 32 trabajadores y abre interrogantes sobre la capacidad operativa, el control del sistema financiero y la provisión de efectivo fuera del Área Metropolitana.

17 de marzo, 2026 | 12.00

El Directorio del Banco Central resolvió este martes avanzar con el cierre de 12 agencias regionales en distintas provincias, en el marco de una “adecuación de la red” vinculada a cambios en la operatoria del efectivo, la bancarización y el uso de medios electrónicos. La decisión implica la clausura de sedes en Bahía Blanca, Comodoro Rivadavia, Formosa, La Rioja, Paraná, Posadas, Río Cuarto, Río Gallegos, Río Grande, Salta, San Juan y Santa Rosa. 

Según la información difundida por trabajadores y trabajadores del autoridad financiera, la medida impacta de manera directa en 32 trabajadores, que enfrentan la posibilidad de relocalizaciones a otras jurisdicciones o la pérdida de sus puestos de trabajo. En paralelo, el gremio emitió un comunicado en el que cuestiona el alcance de la decisión y advierte sobre sus efectos en la estructura operativa del organismo. Consultados por El Destape, desde el gremio La Bancaria, que conduce Sergio Palazzo, informó que habrá una reunión con el Directorio del Central que preside Santiago Bausili, aunque evitaron dar mayores definiciones.

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El Banco Central justificó la iniciativa en función de “los cambios registrados en la operatoria del efectivo, el crecimiento de la bancarización y la evolución de los medios de pago electrónicos”, argumentos que, según la entidad, hacen “necesario adecuar la estructura operativa a las necesidades actuales”. La medida se inscribe en un proceso más amplio de redefinición del rol del organismo, en línea con las declaraciones previas del presidente Javier Milei, quien en reiteradas oportunidades planteó la intención de cerrar el Banco Central. El cierre de agencias regionales constituye un paso concreto dentro de ese horizonte, aunque sin que exista, hasta el momento, un esquema integral detallado sobre cómo se reemplazarán las funciones que esas dependencias cumplen en el territorio. El propio presidente Javier Milei, en campaña presidencial, había prometido “eliminar el Banco Central”, acusando a ese organismo de la inflación por la vía monetaria.

En su comunicado, el gremio sostuvo que “la decisión tomada el día de ayer (en referencia al lunes) por el Directorio, de cerrar 12 Agencias Regionales del Tesoro del Banco Central de la República Argentina, constituye un nuevo paso en el proceso de reducción de las capacidades operativas y territoriales del Banco”. En el mismo documento se advierte que “esta medida afecta directamente a 32 trabajadoras y trabajadores y a sus familias que hoy enfrentan una situación de enorme incertidumbre”.

Las agencias regionales cumplen funciones específicas vinculadas al manejo del efectivo y al funcionamiento cotidiano del sistema financiero. Entre sus tareas se incluyen la coordinación del movimiento de billetes y monedas, la custodia, la renovación del circulante, la atención de las necesidades de efectivo de las entidades financieras, la compensación interbancaria en efectivo y la realización de veedurías. “Las Agencias Regionales no son estructuras accesorias ni prescindibles. Son parte de la infraestructura operativa del Banco Central en el territorio”, detallaron en un comunicado los trabajadores del Central. También remarcan que “desde ellas se coordinan y supervisan tareas vinculadas al movimiento, custodia y renovación de monedas y billetes”.

La dimensión territorial de estas funciones aparece como uno de los ejes centrales del debate. La distribución del efectivo en un país con extensiones amplias y con heterogeneidad en el acceso a servicios financieros depende, en parte, de la existencia de nodos operativos descentralizados. La concentración de esas tareas en menos puntos puede implicar mayores distancias logísticas, mayores costos de traslado y cambios en los tiempos de provisión de efectivo.

Medio país, sin servicio

El caso de la Patagonia sintetiza parte de esas tensiones. Con el cierre de agencias en Comodoro Rivadavia, Río Gallegos y Río Grande, la región queda prácticamente sin presencia operativa directa del Banco Central. Esto supone que las tareas de abastecimiento de efectivo, control y coordinación deberán realizarse desde otras jurisdicciones, lo que pone en duda la eficiencia del sistema en zonas alejadas de los centros urbanos más grandes. El documento gremial advierte que “cerrar estas agencias implica: reducir la presencia territorial del Banco Central, concentrar funciones en menos centros operativos, debilitar capacidades institucionales construidas durante décadas”. En la misma línea, agrega que la medida “avanza en una política de achicamiento que ya viene impactando sobre el personal y las funciones del Banco”.

Más allá del impacto laboral inmediato, la discusión se extiende a las funciones de control. Las agencias regionales participan en veedurías a entidades financieras y en la supervisión de la compensación interbancaria en efectivo. La reducción de estos puntos de control podría modificar la dinámica de fiscalización en el interior del país.

El comunicado también cuestionó la lógica de relocalización del personal. En el texto indican que “pretender resolver esta situación mediante traslados compulsivos a otras ciudades ignora las realidades familiares, sociales y laborales de quienes sostienen cotidianamente el funcionamiento del Banco”. La referencia a las condiciones laborales se vincula con un proceso más amplio de reducción de personal en el organismo. En ese contexto, la decisión de cerrar agencias se interpreta como parte de una reconfiguración estructural que no se limita a la operatoria del efectivo, sino que alcanza al conjunto de las capacidades del Banco Central.

Otro de los puntos señalados en el comunicado es la naturaleza institucional del organismo. “El Banco Central no es una empresa privada que pueda desentenderse de su presencia federal ni de las responsabilidades que tiene sobre el sistema monetario y financiero del país”, sostiene el texto difundido por el gremio. La discusión sobre el alcance de la presencia federal del Banco Central remite a su rol histórico en la administración del sistema monetario. La existencia de agencias regionales permitió, durante décadas, articular la operatoria en distintas zonas del país, atendiendo particularidades locales en la circulación de efectivo y en la relación con las entidades financieras. En el escenario actual, marcado por la expansión de los medios electrónicos de pago, el Banco Central plantea una reorganización que prioriza la centralización de funciones. Sin embargo, la transición entre ambos modelos no aparece completamente definida en términos operativos.

En paralelo, se prevé una reunión con La Bancaria, en la que se abordará el impacto de la medida y las condiciones laborales de los trabajadores afectados. El encuentro se inscribe en un contexto de tensión entre la conducción del Banco Central y las representaciones sindicales, que reclaman la revisión de la decisión. El comunicado de los trabajadores y trabajadoras cierra con una serie de demandas: “exigimos: la revisión inmediata de esta medida, la apertura de una instancia de diálogo con las representaciones gremiales y la garantía de estabilidad laboral para todas las personas afectadas”.