La representación argentina en el mundo no solo anota tantos en la Copa Mundial de Fútbol 2026, sino que por estas horas acaba de hacer un gol en la máxima estructura del Fondo Monetario Internacional (FMI). Su titular, Kristalina Georgieva, anunció que la argentina Silvana Tenreyro será la nueva consejera Económica y directora del Departamento de Investigación del organismo a partir del 10 de agosto en reemplazo de Pierre-Olivier Gourinchas. ¿Cuál es su visión sobre la política monetaria de los Bancos Centrales y su relación con los salarios? Este ha sido uno de los ejes de investigación llevados adelante desde su experiencia en el Banco Central de Inglaterra.
A partir del próximo 10 de agosto, la economista argentina será responsable de supervisar el análisis económico del FMI y de presentar las perspectivas globales de crecimiento, inflación, comercio y estabilidad financiera que sirven de referencia para gobiernos, inversionistas y bancos centrales. Nacida en Argentina hace 50 años, Tenreyro se recibió en la Universidad Nacional de Tucumán y desde ahí siguió su formación en la Universidad de Harvard.
Como parte de su recorrido profesional, fue miembro externo del Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra de 2017 a 2023. También se desempeñó como economista en el Banco de la Reserva Federal de Boston y fue miembro del Comité de Política Monetaria del Banco de Mauricio.
Quien la presentó en su nuevo cargo fue la propia titular del Fondo, Kristalina Georgieva: “Es una economista de reconocido prestigio internacional que combina una destacada trayectoria académica con una amplia experiencia en la formulación de políticas y una estrecha colaboración con las principales instituciones internacionales. En un momento de profunda transformación y creciente incertidumbre en la economía global, será clave su labor de supervisión multilateral y asesoramiento en materia de políticas para nuestros socios miembro”, destacó Georgieva.
¿Qué piensa la nueva economista jefe del FMI?
En un reportaje publicado por Infobae en abril de 2021 por el periodista Martín Kanenguiser, Tenreyro se explayó sobre algunas de sus áreas de investigación, en particular su visión sobre la relación entre las políticas monetarias de los bancos centrales y las negociaciones salariales, algo que para el esquema teórico de Milei sería imposible de pensarse.
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¿Qué dijo la economista? “Observando que los salarios tienden a ser más rígidos inmediatamente después de ser negociados; estas rigideces varían durante el año dentro de un país y también entre países. Aprovechando esas diferencias estacionales y entre países, encontramos que, en períodos de alta rigidez salarial, una baja en la tasa de interés podría tener un efecto positivo mucho mayor en el empleo y la producción”, sostuvo Tenreyro, quien luego agregó:
“La mayor parte del efecto de las políticas monetarias en producción y empleo identificados en los datos proviene de intervenciones monetarias que tienen lugar cuando los salarios son relativamente rígidos. Esto confirma el supuesto de Keynes y permite medir con más precisión el papel de los salarios en la transmisión de política monetaria”. ¿Qué diría Milei o Caputo de su cita a Keynes?
Tenreyro también es una defensora acérrima y teórica de las aperturas comerciales vinculadas a la incorporación de nuevas tecnologías como garantes de un aumento (teórico) de la productividad.
“La apertura al comercio internacional y el crecimiento tecnológico pueden ayudar a las economías a diversificar los shocks domésticos. Esto explica por qué, en general, las economías más ricas y abiertas al comercio internacional, tienden a ser más estables o menos volátiles: mejores y más variadas tecnologías ayudan a combatir los riesgos domésticos y contar con compradores y proveedores fuera del país ayuda a diversificar mejor los riesgos a la economía”, sostuvo
Así y todo, no descree de las políticas monetarias expansivas cuando el contexto lo amerite, como podría haber sido durante la pandemia del Covid – 19 o durante el crack de 2008. “Las políticas monetarias y fiscales óptimas son contracíclicas. En recesiones o crisis, idealmente deberíamos ver una expansión fiscal y monetaria. Esa correlación no debería empañar la independencia de los bancos centrales; en el caso del Banco de Inglaterra, las decisiones de política monetaria son tomadas independientemente por el Banco, sin intervención del Gobierno”, argumentaba en la entrevista citada.
Milei va por la independencia del BCRA a la “peruana”
La pretensión de Milei de modificar la carta orgánica del Banco Central es un mandato del Fondo Monetario Internacional. Públicamente dirá que los cambios en la Carta Orgánica serán para limitar la emisión monetaria y los adelantos al Tesoro nacional. Pero en el fondo, apuntará contra el triple mandato instituido con la reforma de 2012: la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera y el empleo-desarrollo económico con equidad social.
En su última revisión del programa económico de la administración Milei, el FMI abogó por una reforma de la carta orgánica.
“En consonancia con las mejores prácticas internacionales, la Carta Orgánica del BCRA debería modificarse con el tiempo para fortalecer la autonomía y el mandato del banco central. Dichas reformas deberían reforzar las salvaguardias institucionales que protegen la independencia en la formulación de políticas, clarificar los objetivos del banco central y mejorar la rendición de cuentas y la transparencia”, puede leerse en el informe de 136 páginas publicado por el organismo supranacional el pasado 8 de mayo.
“Clarificar los objetivos del banco central” debería leerse como la derogación de la reforma de 2012, y en particular sus lineamientos vinculados a la “economía real”. Hasta ese año, prevalecía la Carta Orgánica de 1992 que se había alineado con los intereses del Consenso de Washington en el país y el proceso de la Convertibilidad.
