Crisis del transporte: ya se perdieron más de 5.000 puestos de choferes desde 2019

La reducción de la flota operativa en el Área Metropolitana de Buenos Aires generó una pérdida de puestos de trabajo feneomenal en los últimos siete años. 

30 de abril, 2026 | 10.34

La crisis que atraviesa el transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), marcada por una reducción de hasta el 40% en la cantidad de colectivos en circulación, también tiene un fuerte impacto social: desde 2019, más de 5.000 choferes perdieron su empleo.

Luego de que el Instituto Interdisciplinario de Economía Política difundiera un informe que evidenció la caída en el nivel de operación del sistema —con especial deterioro en los servicios interjurisdiccionales bajo la órbita nacional y provincial—, las empresas del sector aportaron datos sobre la contracción de la actividad.

“Menos unidades implican menos conductores. Detrás de cada colectivo hay empleo, escala y capacidad operativa. Si la flota se reduce, el sistema también se achica”, señaló la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor a través de redes sociales. De acuerdo con esa entidad, la baja de 2.359 unidades entre 2019 y 2026 derivó en la pérdida de alrededor de 5.300 puestos de trabajo en el sector.

Costos en alza y presión sobre las tarifas

El informe de la Universidad de Buenos Aires atribuye la contracción principalmente al aumento del precio del combustible, que se vio impactado, entre otros factores, por el conflicto en Irán. Este encarecimiento elevó los costos operativos y profundizó la crisis.

En este contexto, el debate central gira en torno al financiamiento del sistema. Se estima que serían necesarios unos $ 17.500 millones mensuales adicionales en subsidios. Los aportes actuales fueron calculados con un valor del combustible de $1.744, mientras que el precio real ya supera los $2.100. Si esa diferencia se trasladara a los usuarios, implicaría un aumento adicional del 16% en las tarifas.

En el interior del país, la situación es aún más exigente. Tras la eliminación del Fondo de Compensación, el boleto promedio alcanzó los $1.526 en marzo de 2026, superando en términos reales los niveles previos a la pandemia. De hecho, estos valores son un 45% más altos que los del AMBA.

Ciudades como Corrientes, Resistencia, Formosa, Córdoba y Santa Fe presentan una mayor carga del transporte sobre los ingresos, con tarifas que, en algunos casos, superan incluso a las de otras capitales sudamericanas.

En paralelo, las compensaciones estatales al transporte en el AMBA cayeron un 34% en términos reales desde 2023, mientras que las tarifas acumularon incrementos de hasta el 1.668% hacia abril de 2026. Esta combinación de menor asistencia estatal y subas sostenidas explica el deterioro actual del servicio.

Nuevos aumentos

El transporte público volverá a ajustarse tanto en la Ciudad como en la provincia de Buenos Aires. A partir del 1 de mayo, las tarifas subirán un 5,4%, siguiendo el esquema que combina la inflación con un adicional del 2%.

En la Ciudad de Buenos Aires, los colectivos (líneas 1 al 199) tendrán valores que van desde $ 753,74 para trayectos de hasta 3 kilómetros hasta $ 966,61 en los recorridos más largos.

En la provincia, las tarifas arrancan en $ 918,35 para distancias cortas y alcanzan los $ 1.259,07 en viajes superiores a 27 kilómetros. Por su parte, el subte costará $1.490 con tarjeta SUBE registrada y $2.369,10 para quienes no la tengan nominalizada.