En un contexto de desaceleración económica, el gigante global de consultoría PriceWaterhouseCoopers (PwC) atraviesa un proceso de ajuste de personal en Argentina, con movimientos concentrados principalmente en su Acceleration Center, un centro estratégico orientado a la exportación hacia Estados Unidos. El recorte equivale a entre el 0,5% y el 1% de su plantilla local, lo que representa alrededor de 60 puestos de trabajo en el país.
Según indicaron las fuentes consultadas por El Destape, los cambios se producen en un contexto de variabilidad en la demanda de proyectos internacionales, especialmente desde EE.UU, mercado al que presta servicios el centro local. Las mismas fuentes sostienen que los ajustes “no responden a la situación macroeconómica argentina”, sino a la dinámica habitual del negocio global, donde la composición de los equipos se adapta según las necesidades de los clientes.
Además, remarcaron que no se trata de un retiro del país ni de una reducción estructural de operaciones, sino de una "adecuación operativa". "La dinámica propia del sector a nivel global redefine permanentemente las habilidades y servicios requeridos por los clientes. Como parte de ese proceso, algunas actividades dejan de ser necesarias y se suman otras nuevas de forma constante. En ese contexto, el ACBA incorporará este año otros 750 nuevos profesionales al tiempo que, en función de la evolución de las necesidades del negocio, algunas posiciones dejaron de estar alineadas con la demanda actual", explicó la compañía en un comunicado.
La empresa con sede central en New York cuenta actualmente con alrededor de 6.300 profesionales en el país, de los cuales 3.500 integran el Acceleration Center. La sede argentina de la compañía exporta servicios que abarcan desde contabilidad y liquidación de haberes hasta soporte administrativo, traducción, ingeniería y arquitectura, aprovechando el huso horario local para brindar atención en tiempo real a clientes en EE.UU.
Multinacionales que ajustaron personal en Argentina: datos y cifras
En los últimos meses, varias multinacionales con operaciones en Argentina anunciaron recortes de personal o cierres de plantas, afectando a cientos de trabajadores en distintos sectores de la economía. En San Luis, la minera Master Laja, parte del grupo británico SSQ Group, cerró su fábrica en Juana Koslay y dejó en la calle a 54 empleados que reclamaban deudas salariales desde octubre de 2025, incluyendo sueldos, horas extra y aguinaldos.
En el sector industrial, Whirlpool cerró su planta en Pilar, Buenos Aires, con 220 despidos, mientras que Dass Group cesó la producción en su fábrica de calzado deportivo en Coronel Suárez, afectando a 360 trabajadores. La automotriz estadounidense General Motors redujo su plantilla en la planta de Alvear, Santa Fe, mediante despidos y retiros voluntarios durante los últimos dos años a raíz de la caída de la demanda.
Por su parte, SKF cerró su planta de autopartes en Tortuguitas, Buenos Aires, con la desvinculación de 145 empleados, mientras que Cargill aplicó un ajuste global que incluyó entre 45 y 600 despidos en sus operaciones locales, según distintos informes sindicales. Algunos de estos datos corresponden a 2024, como los recortes masivos de Cargill.
