Industria: cierre en rojo, demanda débil y un 2026 con pronóstico reservado

En la antesala del dato oficial que se conocerá este viernes, estimaciones privadas anticiparon una nueva contracción en diciembre y advirtieron que el leve crecimiento anual se explica por la baja base de comparación. La actividad sigue 9% por debajo de 2023. 

05 de febrero, 2026 | 00.05

La industria volvió a quedar en el centro de las alarmas. En la antesala del dato oficial de diciembre que difundirá este viernes el INDEC, distintas estimaciones privadas anticiparon que el sector cerró 2025 en rojo y con un balance anual signado más por el estancamiento que por la recuperación. En concreto, aunque el acumulado del año mostraría una leve mejora frente al derrumbe de 2024 debido, en gran medida, al bajo nivel de comparación cuando se corre la lupa hacia atrás, se advierte que la actividad industrial se ubicaría 9% por debajo de 2023 y 10% por detrás de 2022.

El principal problema está en la demanda. Con el consumo interno debilitado, salarios rezagados y una economía que sólo exhibe dinamismo en sectores donde trabaja una porción minoritaria de la población, la industria opera sin un motor que traccione la producción.  En ese marco, las expectativas de mejora para 2026 son acotadas y conviven con el riesgo de una mayor presión por importaciones que se disparan en un contexto de apertura comercial desregulada. Lejos de los niveles previos, se proyecta otro año sin señales de un cambio de tendencia.

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Industria al rojo vivo

De cara al último dato del Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI-INDEC) para el cierre del 2025 que se conocerá este viernes, distintas estimaciones ya anticiparon una contracción y pusieron la lupa en lo que puede suceder este año. Hay que recordar que en noviembre el indicador había caído 8,7% interanual, a la vez que se había ubicado por debajo de octubre (-0,6%, sin estacionalidad).

El informe de actualidad industrial del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA) adelantó que en diciembre la actividad industrial cayó 3,5%. A partir de analizar el consumo de energía eléctrica y la demanda industrial, líderes del sector alertaron que, si bien 2025 tendrá una suba respecto al 2024, "en gran medida  fue debido al bajo nivel de comparación”. En cambio, al compararse con el acumulado de 2023, “la actividad industrial aún se encuentra un 9% por debajo”, sostuvieron. La situación se agrava si se contrasta contra 2022 donde la caída asciende al 9,8%. De esa manera, “sólo las industrias vinculadas a la cosecha lograron una recuperación (+5,4% versus 2023)”.

No es menor la comparación que el centro de estudios propone respecto del 2022. Según detallaron, la producción vinculada a la construcción (despachos de cemento y el índice Construya, que mide las ventas de productos para la construcción), continúa siendo uno de los sectores más afectados en su nivel productivo, con bajas por encima del 20% respecto a 2022 (-22,6% y -27,6%, respectivamente).

Por su lado, la producción de autos tendría una merma tanto respecto del 2024 (-3,1%) como comparado con tres años atrás (-8,6%). En la misma línea, el patentamiento de maquinaria industrial cayó 14,3% contra el 2022 y el consumo de energía eléctrica de grandes usuarios industriales se contrajo 10,6%. Por su parte, la Metalmecánica presentó una baja del 0,5% versus 2024 que escaló (-13,3%) si se compara con el estado de situación previo al inicio de la gestión de Javier Milei. En cuanto al comercio exterior, las ventas hacia Brasil vienen en retrocediendo (-4,7% respecto a 2024 y -1,2% versus 2022).

Según las propias estimaciones, "el nivel acumulado la actividad industrial aún se encuentra estancado en los mismos niveles del cuarto trimestre 2024, y en torno a un 9% por debajo de 2022”, alertaron desde la UIA. Mientras los sectores con crecimiento se limitan a aquellos con buen desempeño en la cosecha (principalmente de oleaginosas) y refinación de petróleo (por el impulso de Vaca Muerta), los sectores con caídas están representados por la industrias traccionadas por bajas en el sector de la construcción, menor demanda final junto con una mayor competencia de bienes importados (Textil, indumentaria y calzado, bebidas, complejo metalmecánico y de acero, caucho y plástico, e insumos para la construcción).

Los datos del relevamiento privado tienen correlato con lo que evidenció la última Encuesta de Tendencia de Negocios del INDEC, donde al ser consultados por el factor más importante que está limitando la capacidad para aumentar la producción, los empresarios señalaron en un 52,3% que el problema principal es “la demanda interna insuficiente”. 

Así lo advirtió también el Índice que elabora la consultora Orlando J. Ferreres (IPI-OJF) desde donde adelantaron que la industria cerró el año en baja. “Con la actividad económica estancada, la industria retrocedió 5,7% interanual en diciembre”, precisaron. De esa manera, el 2025 se ubicaría apenas 0,6% arriba del año previo. “El año 2025 fue de mayor a menor para la producción manufacturera, con un primer trimestre que parecía anticipar un año de sólida expansión, que luego fue deteriorándose y cerró con una suba acumulada de apenas 0,6%, justificada por la baja base de comparación de 2024”, indicaron los especialistas.

De cara a este año, si bien destacaron la posibilidad de “un mejor acceso al crédito productivo”, también mencionaron entre los riesgos que “la industria es de los sectores más expuestos a las tensiones de la apertura comercial, y a ello se le suma un deterioro en la demanda de los hogares en lo que se refiere a consumo masivo”. 

En el actual esquema económico del gobierno de La Libertad Avanza (LLA), sectores como construcción e industria fueron sumamente afectados al punto de liderar la destrucción de empleos. A diferencia, las ramas de actividad con mayor crecimiento económico no resultan relevantes como generadores de empleo, como sucede con el sector agropecuario, el sector minas y canteras y la intermediación financiera.

De acuerdo con datos del centro CIFRA-CTA, la construcción y la industria, acumularon en conjunto 122.800 puestos menos, lo que representa alrededor del 70 del total de pérdidas, siendo “los que más han retrocedido en su nivel de actividad, afectados por las actuales políticas económicas”. 

Mapa nacional y pocas expectativas

La destrucción de empresas se evidencia en las distintas regiones del país. Según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), en términos absolutos se concentra en los principales centros económicos: Buenos Aires (-5.621), Córdoba (-3.696) y CABA (-2.409) que lideran la caída.

Sin embargo, el mapa de variación relativa muestra también un desplazamiento del impacto hacia el norte y el extremo sur del país: Chaco (-11,62%), La Rioja (-10,98%), Tierra del Fuego (-9,79%) y Catamarca (-9,79%) presentan las contracciones más severas respecto de su stock previo. “Esto evidencian una erosión del tejido empresarial más pronunciada en las provincias con parques productivos más pequeños”, alertaron los especialistas. 

Ante este panorama explicaron que “como los productos industriales argentinos tienen en su mayoría como destino el mercado interno, cuando se realiza un ajuste recesivo, el impacto en la industria es inmediato”.

De esa manera, “el valor agregado industrial se mueve al compás del gasto público, aumentando ambos de forma sostenida desde el piso del 2001 hasta encontrar un estancamiento en 2011. Para pensar una industria que logre exportar de forma masiva, es condición necesaria un mercado interno fortalecido que le dé la escala para crecer”, agregaron. 

El cierre de 2025 consolidó un patrón de recuperación frágil y desequilibrado: algunos sectores puntuales exhibieron señales de mejora, pero el entramado industrial en su conjunto continuó por debajo de los niveles de años previos y sin un horizonte claro de reactivación. Con una demanda interna deprimida, escaso impacto en el empleo de los rubros que crecen y expectativas empresarias mayoritariamente pesimistas, el escenario para 2026 aparece más asociado a la continuidad de la crisis que marcó el año que acaba de terminar.