La transferencia de recursos de los trabajadores al sector privado equivale a 19 millones de jubilaciones mínimas

Se trata de 67 billones de pesos. Según un informe privado, esta tremenda transferencia de recursos estuvo, además, acompañada por una masiva destrucción de puestos de trabajo registrados y un creciente endeudamiento familiar. 

03 de febrero, 2026 | 19.06

La transferencia de recursos planificada por la administración Milei a partir de la caída del poder adquisitivo de los salarios del sector privado, público y jubilados llegó a la friolera de 67 billones de pesos. Eso es lo que dejaron de recibir durante el 2025 tanto los trabajadores como los organismos claves de la seguridad social. La magnitud de esta transferencia equivale a casi 19 millones de jubilaciones mínimas. Este derrotero de asfixia se complementó con la destrucción de puestos de trabajo registrados, a razón de uno cada tres minutos desde la llegada de Milei a la Casa Rosada y de un endeudamiento familiar que ya se vuelve insoportable e insostenible.

Estas fueron las principales conclusiones del último informe elaborado por el Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE), con las firmas de Diego Kofman, Lavih Abraham, Marco Kofman, Natalia Pérez Barreda y Sergio Arelovich.

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La millonaria pérdida de bolsillo

La pérdida del poder adquisitivo de los ingresos continuó como hilo conductor de estos dos primeros años de la gestión de La Libertad Avanza. En relación al salario estatal, la pérdida promedio fue de casi 10 millones de pesos de bolsillo acumulada desde que gestiona Milei. ¿Habrá un tercer año de caída salarial para los trabajadores del Estado?

El salario real en el sector privado cayó en los últimos tres meses y quedó 6% por debajo del nivel que tenía al asumir Milei. “Cada trabajador acumula una pérdida de casi 2 millones de pesos”, sintetizaron desde el MATE.

En la perspectiva histórica, la pérdida del poder adquisitivo para los trabajadores y trabajadoras arrancó con el macrismo. “El poder de compra del salario en el sector privado cayó en los dos años de gobierno libertario. La perspectiva histórica muestra que los años de Macri fueron todavía peores para los trabajadores formales de este sector”, agregaron desde MATE.

Con el macrismo, las caídas fueron del 7% durante el primer año de gestión, un derrumbe del 13% para el tercer año de aquella administración y un 4% en 2019. Solamente fue positivo el 2017 con un alza del 4%. Con la administración del Frente de Todos (Alberto Fernández–Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa), la caída salarial fue del 1% para cada uno de los últimos dos años de gestión.

Los jubilados fueron otro de los sectores atacados por La Libertad Avanza. El poder de compra de los haberes se encuentra un 23% atrás en relación al registrado en 2023 y cada jubilado acumula, en promedio, una pérdida de 5,1 millones de pesos. Para los perceptores de la jubilación mínima la situación sería peor, con una caída del poder de compra del 28%.

Una transferencia inmoral de recursos

Este cuadro de situación concluye con el cálculo de la enorme transferencia de recursos desde la clase trabajadora hacia el sector privado y en detrimento del Estado (con una contribución directa a su desfinanciamiento). Según el cálculo realizado el MATE, la transferencia de recursos alcanzó los 67,2 billones de pesos. “No sólo sufrió el bolsillo de los asalariados, también se perdió recaudación, se desfinanciaron las obras sociales y los sindicatos”, destacaron.

Si se tiene en cuenta que el valor actual de una jubilación mínima ronda los 359.000 pesos, esta transferencia equivale a casi 19 millones de jubilaciones mínimas.

Del total transferido, 49 billones fue lo que perdieron los trabajadores directamente en sus bolsillos. La seguridad social –clave para sostener las jubilaciones– perdió 12,1 billones de pesos y las obras sociales dejaron de recibir 5,1 billones de pesos.

El modelo cierra con destrucción de empleo

En los dos últimos años crecieron la actividad financiera, la minería, el petróleo y el agro -en comparación con un año de sequía-, mientras que el comercio, la industria y la construcción se achicaron. Esta suerte de ponderación de beneficiarios explica, en parte, el fuerte proceso de destrucción de los puestos de trabajo que afectaron en su mayoría a la industria manufacturera y la construcción.

De acuerdo a los cálculos realizados por el MATE, se perdieron casi 320.000 empleos formales desde que comenzó el gobierno de Milei. “Se trata de 462 puestos de trabajo perdidos cada día de gobierno o de un empleo destruido cada 3 minutos”, puede leerse en el informe citado.

Con los problemas de ingresos descriptos, sumado a la destrucción de puestos de trabajo, las familias enfrentan el día a día con un creciente endeudamiento cada vez más difícil de sostener. La bola de deuda y precarización se agiganta todos los días.

“Si bien los préstamos personales y las tarjetas de crédito representan la mayor proporción del saldo adeudado por las familias, es notable el problema de morosidad del crédito de más fácil acceso popular: el 27% de la deuda contraída con compañías financieras no se puede pagar”, concluyó el informe firmado por Diego Kofman, Lavih Abraham, Marco Kofman, Natalia Pérez Barreda y Sergio Arelovich.