Marcos Galperin, el gran usurero nacional: Mercado Pago cobra casi 1500% de interés por pedir un préstamo

En tiempos de endeudamiento récord, la compañía parece aprovecharse de usuarios desesperados por llegar a fin de mes. El Gobierno quitó las regulaciones y Galperin se aprovecha.

25 de febrero, 2026 | 15.34

Mientras el endeudamiento de los hogares y la morosidad crecen a un ritmo acelerado, la empresa Mercado Pago, de Marcos Galperin, cobra un interés de casi 1.500% a la hora de otorgar préstamos. Ante la desregulación propiciada por el gobierno de Javier Milei, la compañía opera con parámetros de usura.

Los créditos que ofrece Mercado Pago se otorgan con tasas de interés ajustadas al perfil de cada usuario, pero los costos pueden ser muy elevados. En el caso de los préstamos personales, la tasa nominal anual (TNA) puede alcanzar hasta el 249%, mientras que el Costo Financiero Total Efectivo Anual (CFTEA), que incluye gastos e impuestos, puede llegar al 1.375%.

Además, ante atrasos en los pagos, se aplican intereses punitorios que pueden escalar a niveles significativos, con registros que mencionan tasas del 144%. Sin regulaciones del Banco Central, las firmas del sector no se ven obligadas a frenar su ambición ante la desesperación de los usuarios.

La situación no es exclusiva de esta plataforma. En el sistema financiero en general, los créditos a personas físicas muestran tasas nominales anuales que van desde el 90% hasta el 900%, según la entidad. Si se suman impuestos y cargos administrativos, el Costo Financiero Total (CFT) puede ubicarse entre el 300% y el 400% anual en bancos de primera línea, y alcanzar hasta el 1.500% en bancos más pequeños y financieras, de acuerdo con datos difundidos por el Banco Central.

Se trata de niveles extremadamente altos, que implican un costo superior al 8% mensual para quienes toman financiamiento. Este esquema luce muy desalineado frente a otras variables financieras: mientras un plazo fijo tradicional ofrece alrededor del 25% de TNA en la mayoría de los grandes bancos —equivalente a cerca de 2% mensual—, la inflación fue de 2,9% en enero y acumuló 31,5% en todo 2025.

En este contexto, el mercado crediticio refleja el enfriamiento de la actividad económica y una creciente preocupación por el aumento en la cantidad de deudores con dificultades para cumplir con sus obligaciones.

Sube la mora familiar

En medio de una crisis económica cada vez más profunda y con una inflación que sigue erosionando el poder de compra, el endeudamiento de las familias volvió a aumentar en diciembre y alcanzó un máximo histórico. El último reporte del Banco Central mostró que la morosidad en los préstamos al sector privado se incrementó nuevamente, incluso en un mes atravesado por el cobro del aguinaldo, lo que refleja tensiones crecientes en la cadena de pagos y en la situación social.

Las cifras oficiales de diciembre de 2025 dibujan un panorama delicado. La caída de los ingresos empujó la morosidad de los créditos personales al 12% y la de las tarjetas de crédito al 9,3%, niveles sin precedentes según las estadísticas del organismo monetario, aun considerando que se trata de un período en el que se percibe el sueldo anual complementario.

Durante el año pasado, el crédito en pesos al sector privado se expandió 27,4% en términos reales. Al mismo tiempo, los préstamos en moneda extranjera crecieron 73% medidos en la divisa de origen. Como resultado, la exposición del sistema financiero al sector privado trepó al 43,9% del total de activos, lo que implica un salto de 8,6 puntos porcentuales frente al año anterior.

Dentro de ese conjunto, los préstamos destinados a familias explicaron casi el 20% del activo bancario. El avance fue amplio e incluyó líneas personales, prendarias e hipotecarias. Solo en diciembre se contabilizaron cerca de 3.000 nuevos créditos hipotecarios, lo que llevó el total anual a unos 43.700 nuevos deudores.

El mayor acceso al financiamiento se dio en un contexto de pérdida sostenida del poder adquisitivo por efecto de la inflación. Muchos hogares recurrieron al crédito para sostener el consumo o reestructurar deudas previas, incrementando su dependencia del sistema bancario.

Hogares estallados

El dato más preocupante es el deterioro en los niveles de cumplimiento. En diciembre, la irregularidad del crédito al sector privado alcanzó el 5,5% a nivel general, con un incremento mensual de 0,3 puntos porcentuales.

No obstante, el empeoramiento fue más pronunciado entre las familias. La morosidad en los préstamos a hogares llegó al 9,3%, tras subir medio punto en el mes, impulsada principalmente por créditos personales y prendarios.