El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a referirse este miércoles al debate sobre el tipo de cambio pero con un tono más agresivo que de costumbre. En un contexto en el que distintos sectores advierten por la pérdida de competitividad, Caputo rechazó de manera enfática la posibilidad de una devaluación y apuntó contra quienes la plantean como solución."Me dan ganas de cagarlos a patadas en el culo a todos”, en referencia a economistas que promueven un salto cambiario durante una exposición en la Bolsa de Comercio de Rosario.
Durante su exposición, el funcionario sostuvo que el planteo de devaluar para recuperar competitividad es un error reiterado en la historia económica argentina. El exabrupto se produjo luego que el ministro insistiera en que la Argentina ya atravesó múltiples episodios de devaluación en las últimas décadas sin resolver problemas estructurales.
Según su planteo, la corrección del tipo de cambio no genera mejoras sostenibles en la competitividad si no está acompañada por cambios de fondo en la estructura económica. Aseguró que quienes insisten con ese diagnóstico lo hacen por “desconocimiento” o por intereses particulares. Al mismo tiempo, buscó dejar en claro que el Gobierno no modificará el actual esquema cambiario, que funciona como ancla en el proceso de desaceleración inflacionaria.
MÁS INFO
Las declaraciones del funcionario se da en un contexto donde distintos indicadores muestran un encarecimiento relativo de la economía argentina en dólares. La estabilidad del tipo de cambio nominal, combinada con una inflación aún elevada, tiende a apreciar el tipo de cambio real, lo que impacta sobre la competitividad de sectores exportadores y de aquellos que compiten con importaciones.
Un informe de la consultora Facimex Valores advierte sobre esta dinámica al analizar el comportamiento reciente del mercado local en comparación con otros países emergentes. “Argentina ofreció el mejor carry trade de emergentes desde que se inició el conflicto en Medio Oriente”, señaló el documento, en referencia al atractivo de las inversiones en pesos frente a otras monedas.
El mismo informe destacó que “tanto el tipo de cambio como las tasas en moneda local mostraron una evolución atípica”, con una apreciación del peso en un contexto donde la mayoría de las monedas emergentes se depreciaron. Esta divergencia refuerza el diagnóstico de atraso cambiario en términos relativos.
En ese escenario, la discusión sobre competitividad se traslada al plano de la actividad. Sectores industriales y exportadores enfrentan mayores dificultades para sostener márgenes frente a competidores internacionales que operan con monedas más depreciadas. Al mismo tiempo, el abaratamiento relativo del dólar incentiva la importación de bienes finales.
