La primarización de las exportaciones argentinas avanzó en 2025. No solo la soja se mantuvo al tope y representó casi un cuarto de las ventas del país al exterior, sino que además subió levemente la exportación de productos del agro, mientras que bajó la de productos manufacturados.
Así lo mostró el informe de complejos exportadores que el Indec publicó este miércoles con los resultados de todo el año pasado, fuertemente influido por el atraso cambiario y la apertura comercial.
Según precisó, la soja acumuló exportaciones por 21.400 millones de dólares en 2025, una suba del 9,2% respecto a 2024. De este modo, se mantuvo como el complejo exportador más importante para Argentina, con un 24,6% del total exportado, el mismo porcentaje que en el año previo.
En segundo lugar se ubicó el complejo petrolero-petroquímico, con 11.700 millones de dólares exportados y una participación del 13,5% del total. Impulsado por el despegue de Vaca Muerta, tuvo un fuerte crecimiento interanual, del 12,8%.
En tercer lugar se ubicó el complejo automotriz, seguido en orden por el maicero, el de oro y plata, el de carne, cuero y bovinos, el triguero, el de girasol, el pesquero y el lácteo.
Sumado el total, Argentina exportó bienes por 87.111 millones de dólares en todo 2025, un dato positivo que representa un 9,3% de crecimiento frente a los 79.703 millones de dólares de 2024.
Más exportaciones agro, menos exportaciones de manufacturas
Sin embargo, este crecimiento esconde una tendencia que no sorprende: con Milei, aunque leve, se produjo un incremento de la primarización de las exportaciones. En concreto, tomando los diez complejos más importantes, la participación de las de origen agrario y pesquero pasó del 47,9% del total en 2024 al 48,3% en 2025.
Se trata, además, de una suba probablemente derivada del aumento de varias commodities del agro durante el año, como parecen indicar las fuertes subas interanuales de un 49% en el girasol, un 32% en el trigo, un 24% en las carnes y cueros y un 19% en los lácteos, siempre medidas en cantidad de dólares exportados.
En cuanto a las exportaciones de origen no agrario, estas se mantuvieron en un 29,2% también contabilizando las 10 más importantes, exactamente el mismo número que en 2024.
Pero este dato oculta dos tendencias contrapuestas. La positiva es el crecimiento de las exportaciones energético-mineras, que tuvieron un récord histórico en 2025, al menos desde 2002.
Así, el complejo petrolero-petroquímico pasó de una participación de 13,1% del total en 2024 a una del 13,5% en 2025, una suba lógica dada por el impulso del yacimiento neuquino. En tanto, el complejo de oro y plata subió su participación en 0,8 puntos, al pasar del 4,8% al 5,6% del total. Son dos de los sectores con más potencial en el país, aunque con poco impacto en la generación de empleo.
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La negativa, al contrario, es justamente el achicamiento del peso de la industria manufacturera en las exportaciones argentinas, fuertemente afectada por la falta de competitividad derivada del atraso del dólar y la apertura de las importaciones, que llevaron al cierre de 22.000 empresas desde noviembre de 2023.
La industria automotriz había tenido una participación del 11,3% en 2024, pero esta bajó al 10,1% en 2025. El Indec no puntualizó la participación para complejos exportadores fuera del top ten, pero todo indica que el complejo siderúrgico también bajó su participación, ya que el año pasado exportó un 12,8% menos que en 2024.
Algo similar ocurrió con la industria textil, que exportó un 7,5% menos que el año previo. El sector sufrió una fuerte baja de aranceles, de 8 y 15 puntos, en abril de 2025, mientras que de noviembre de 2023 a octubre pasado cerraron casi 400 empresas del rubro. Una muestra de cómo la apertura comercial también termina redundando en la caída de las divisas generadas por el país.
El único sector industrial manufacturero con crecimiento en 2025, por fuera del energético, fue el farmacéutico, que exportó un 17% de millones de dólares más que el año previo.
