Aunque las cifras del Indec muestren lo contrario, la inflación sigue mostrando impacto en las góndolas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Durante mayo, los mayores aumentos de precios en supermercados se concentraron principalmente en productos frescos, especialmente frutas y verduras, aunque también se registraron incrementos en carnes, bebidas y artículos de consumo masivo.
Los datos relevados muestran que las subas no respondieron a un único segmento, sino que alcanzaron a distintos rubros de la canasta cotidiana, profundizando la preocupación de los consumidores por el costo de los alimentos y productos esenciales.
Frutas y verduras lideraron los aumentos
Los incrementos más significativos estuvieron vinculados a productos hortícolas, un comportamiento que suele estar asociado a factores estacionales y a las variaciones en la oferta. Entre los alimentos que registraron las mayores subas aparecen el zapallito largo, el tomate redondo, el pepino, el zapallito redondo y el tomate perita, todos con aumentos que se ubicaron por encima del promedio general observado en supermercados del AMBA.
A esta lista también se sumaron otros productos frescos de consumo habitual, como la berenjena, la lechuga y diferentes variedades de verduras que integran la alimentación diaria de millones de hogares.
Las carnes también mostraron incrementos
Aunque el protagonismo estuvo puesto en el rubro de frutas y verduras, el relevamiento detectó aumentos en distintos productos cárnicos y preparados. La evolución de estos precios volvió a impactar sobre uno de los componentes más sensibles del gasto familiar, en un contexto en el que el consumo continúa condicionado por la pérdida de poder adquisitivo y la necesidad de reorganizar hábitos de compra.
La inflación en supermercados no se limitó a los alimentos frescos
El informe del Centro de Estudios Mariano Moreno también detectó actualizaciones de precios en otros segmentos de la canasta básica. Entre ellos aparecen productos de almacén, bebidas, aceites, condimentos y artículos de higiene y limpieza.
Este comportamiento evidencia que la inflación en supermercados mantiene una dinámica extendida y transversal. Es decir, las subas no se concentran exclusivamente en bienes estacionales, sino que alcanzan a categorías muy diversas del consumo masivo.
En el caso de las bebidas, además, se observaron incrementos distribuidos entre distintas marcas y presentaciones, reflejando estrategias comerciales heterogéneas dentro del sector.
Diferencias entre marcas y estrategias de precios
Otro aspecto destacado del relevamiento es que las variaciones no fueron uniformes entre fabricantes. Algunas marcas registraron aumentos considerablemente superiores a otras, incluso dentro de una misma categoría de productos. Esto sugiere que, además de factores macroeconómicos y estacionales, influyen decisiones comerciales específicas relacionadas con posicionamiento, competencia y administración de costos.
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La concentración de las mayores subas en frutas y verduras permite inferir una fuerte incidencia de cuestiones vinculadas a la producción y estacionalidad. Sin embargo, la presencia de aumentos en bebidas, higiene, almacén y otros productos esenciales confirma que la evolución de los precios continúa afectando a múltiples segmentos de la canasta de consumo.
El relevamiento aporta una radiografía de cómo se movieron los precios en supermercados del AMBA durante mayo y ofrece una señal de alerta sobre el comportamiento de la inflación en productos que forman parte del consumo cotidiano.
