La baja de retenciones profundiza la caída de la recaudación y refuerza el ajuste

Los ingresos por derechos de exportación se desplomaron 37% en dólares en el primer cuatrimestre. La reducción de alícuotas y el esquema de “Retenciones Cero” achicaron el aporte del sector exportador al fisco.

07 de mayo, 2026 | 15.41

La recaudación por derechos de exportación atraviesa uno de sus peores momentos de los últimos años y vuelve a poner en tensión el esquema fiscal del gobierno de Javier Milei. Según el último informe de RIA Consultores, durante el primer cuatrimestre, los ingresos por retenciones cayeron 37% interanual medidos en dólares, según un informe de RIA Consultores elaborado en base a datos de ARCA y del Banco Central. La baja no aparece asociada a un derrumbe de exportaciones ni a un shock climático extraordinario como el de la sequía de 2023, sino a la decisión política de reducir las alícuotas de retenciones a las exportaciones agropecuarias, en el marco del esquema de “Retenciones Cero” implementado desde septiembre del año pasado.

La contracara de esa pérdida de recursos es un ajuste más profundo sobre el gasto público. Con una recaudación que pierde fuerza y el compromiso de sostener la meta de superávit primario acordada con el Fondo Monetario Internacional, la administración libertaria volvió a recortar partidas sensibles durante abril. Las mayores podas se concentraron en transferencias a provincias, programas sociales y obra pública, mientras continúan los recortes sobre universidades nacionales y otros organismos estatales.

El informe de RIA Consultores precisó que entre enero y abril de este año la recaudación por retenciones alcanzó los 1.380 millones de dólares. El monto quedó por debajo de lo recaudado en el mismo período de 2025 y solo superó los niveles de 2023, cuando la sequía redujo fuertemente la liquidación de exportaciones agropecuarias.

La recaudación por derechos de exportación registró una caída interanual del 37% en dólares durante el primer cuatrimestre de 2026 y marcó la segunda peor performance para ese período desde 2019”, señaló el estudio. El reporte agregó que la baja respondió “principalmente a la reducción de las alícuotas aplicadas al complejo sojero y al efecto arrastre del esquema de ‘Retenciones Cero’ implementado en septiembre de 2025”.

La magnitud del retroceso también se refleja en la participación de las retenciones dentro de la estructura tributaria nacional. Según RIA, los derechos de exportación pasaron de representar un promedio de 4,7% de la masa fiscal entre enero y septiembre de 2025 a apenas 2,4% entre octubre de 2025 y abril de 2026. Es decir, en pocos meses el aporte del comercio exterior al financiamiento del Estado se redujo prácticamente a la mitad.

La compensación es con más ajuste

Cada proyecto de mejora de ingresos, especialmente a jubilados, que vetó el Gobierno nacional, lo hizo bajo la excusa de que no existía una compensación por esa mayor erogación que "erosionaría" el equilibrio fiscal. Pero cuando eliminó o redujo impuestos a los sectores concentrados, tampoco hubo adendas para equilibrar la pérdida de recursos. 

La recaudación por derechos de exportación alcanzó los 575.000 millones de pesos, un nivel “13% inferior al de abril de 2025 en términos corrientes y 33% menor en valores ajustados por inflación”, indicó el informe. El trabajo también remarcó que ya son diez meses consecutivos de caída interanual medida en dólares, una dinámica comparable únicamente con la crisis derivada de la sequía de 2023.

El Gobierno defendió desde el inicio la baja de retenciones bajo el argumento de incentivar exportaciones y mejorar la competitividad del agro. Sin embargo, la reducción de ingresos fiscales no fue acompañada por nuevas fuentes de financiamiento ni por una reforma tributaria integral que compensara la pérdida de recursos. El resultado fue una mayor dependencia del ajuste del gasto para sostener el equilibrio fiscal que la Casa Rosada convirtió en el eje central de su programa económico.

Un informe de Analytica, elaborado sobre datos oficiales de erogaciones devengadas, mostró que el gasto público registró en abril un recorte real interanual de 5,7%. En el acumulado del primer cuatrimestre, la caída ronda el 4%. Las partidas más afectadas fueron las transferencias a provincias, con una baja de 53,7%; los programas sociales —sin incluir la Asignación Universal por Hijo—, que cayeron 37,3%; y la obra pública, con un retroceso de 15,7%.

Uno de los datos que se destacan en el relevamiento de la consultora fue el crecimiento de los subsidios económicos en medio de los aumentos tarifarios aplicados por el Gobierno. Entre enero y abril, los subsidios crecieron 38,7% en términos reales, impulsados especialmente por energía, donde el incremento alcanzó el 112,9%. La Oficina de Presupuesto del Congreso explicó que esa suba respondió a transferencias a Cammesa “para atender la brecha entre costos y tarifas de la generación eléctrica”, además de envíos a Enarsa “para solventar la compra de gas” y giros vinculados al fondo fiduciario para consumos residenciales.

Un informe reciente de LCG sostuvo que la reforma laboral aprobada recientemente también impactará sobre los recursos del Estado. “A la contracción que ya arrastra la recaudación en los últimos meses, afectada por los impuestos vinculados al comercio exterior y la poca tracción de los asociados al consumo interno, se sumará el impacto de lo aprobado en la reforma laboral”, indicó la consultora.