Mientras se dilata la privatización de la gestión del sistema ferroviario y se diera a conocer un tarifazo en el Área Metropolitana, el Gobierno abrió el proceso de licitación para obras nodales en las líneas Roca y Sarmiento. Según pudo averiguar El Destape, el plazo mínimo de reestructuración será de dos años y en el medio habrá un recalibre de los cronogramas que traerá dolores de cabeza para los usuarios.
El arranque de la semana fue duro para quienes usan al tren como medio de transporte, ya que el Gobierno determinó una suba tarifaria del 88 por ciento a distribuir en los próximos cuatro meses. Sin embargo, no será el único dólor de cabeza hacia adelante.
Con la apertura de sobres programada para inicios de julio, el Gobierno abrió el juego para renovar las estructuras de los tramos ferroviarios Temperley-Constitución (línea Roca) y Once- Moreno (línea Sarmiento). En el primer caso, el plazo programado es de 720 dias y se prevé que las obras se ejecuten con tareas nocturnas y los fines de semana. Para la trama que conecta al oeste del conurbano bonaerense con la Ciudad, se estiman 750 días de trabajo bajo la misma tónica descripta para la vía sur. Aunque existe la premisa de afectar lo menos posible el servicio, fuentes cercanas al Gobierno reconocen que habrá mayores cambios en el cronograma.
Obras en el Tren Roca: qué ramales tendrán cortes y cuánto durarán los trabajos
Los trabajos incluirán renovación de vías, mejoras en señalamiento y tareas sobre las estaciones que van de Plaza Constitución a Temperley, lo que provocará interrupciones parciales de cinco horas en franjas nocturnas, cambios de recorrido y limitaciones operativas durante varias semanas.
La planificación contempla intervenciones sobre vías, sistemas eléctricos y sectores de circulación en distintos puntos de la red ferroviaria. Desde el área de Transporte señalaron que el objetivo es avanzar con mejoras estructurales que vienen postergadas desde hace años y que resultan necesarias para sostener el funcionamiento del sistema ferroviario.
Las modificaciones alcanzarán a distintos sectores del tren Roca y se aplicarán por etapas. Entre los tramos comprometidos aparecen estaciones intermedias y cabeceras con fuerte movimiento de pasajeros.
Los usuarios deberán prestar atención a:
- Cancelaciones parciales de servicios.
- Recorridos limitados.
- Reducción de frecuencias.
- Cambios en horarios habituales.
- Interrupciones durante fines de semana y franjas nocturnas de cinco horas.
Además, algunas formaciones circularán con cronogramas especiales mientras duren los trabajos. La afectación será mayor en horarios de menor demanda, aunque también podrían registrarse demoras en horas pico.
Cómo será la obra que impactará al Sarmiento
En el mismo sentido, el tren Sarmiento afrontará una nueva etapa de obras ferroviarias que impactará en la circulación diaria de miles de pasajeros. Los trabajos incluyen intervenciones sobre vías, señalamiento y electrificación, con afectaciones previstas en distintos ramales y estaciones clave. El proyecto incluye trabajos técnicos en distintos sectores del ramal que une Once con Moreno y otros tramos complementarios del sistema.
Según la documentación técnica de la licitación, las tareas abarcan renovación de vías, adecuación de cambios y sistemas de señalización ferroviaria, además de mejoras vinculadas a la seguridad operacional y al funcionamiento eléctrico de la línea.
También se prevén trabajos específicos sobre enlaces ferroviarios en Merlo y Moreno, considerados puntos sensibles para la circulación y frecuencia de los trenes.
Cómo afectará al servicio
La ejecución de los trabajos implicará modificaciones operativas en distintos momentos del cronograma. Aunque todavía no se oficializó un esquema definitivo de reducción de frecuencias, se prevé que los trabajos se realicen durante fines de semana y en la franja nocturna del resto de los días bajo un lapso de cuatro horas.
Las mayores afectaciones podrían concentrarse en los sectores de Merlo y Moreno, donde se desarrollarán tareas de adaptación de señalamiento y renovación de infraestructura crítica. Allí se realizarán trabajos sobre enlaces ferroviarios y sistemas eléctricos vinculados al tercer riel.
El proyecto también contempla intervenciones sobre sistemas de electrificación ferroviaria y montaje de componentes técnicos que requieren cortes programados y restricciones operativas.
Aunque el cronograma completo dependerá del avance administrativo y operativo, la magnitud de la intervención anticipa trabajos extendidos durante más de dos años. La licitación contempla la participación de equipos técnicos especializados y personal permanente en obra para sostener tareas continuas.
En paralelo, el proyecto forma parte de un escenario más amplio de reestructuración ferroviaria que atraviesa el sistema metropolitano, con obras que buscan modernizar infraestructura, aunque bajo un contexto de frecuentes reclamos por demoras, cancelaciones y deterioro del servicio. Todo a la espera de que llegue un comprador, una idea que, a medida que se acercan las elecciones presidenciales, parece estar cada vez más a esa suerte.
