El modelo de Milei y Pullaro: el desempleo subió en Rosario y Santa Fe durante el primer trimestre de 2026

La provincia quedó con sus dos principales aglomerados en alza. En el Gran Santa Fe, la comparación contra el trimestre previo muestra un deterioro: había cerrado 2025 en 4,8% y ahora sumó 1,7 puntos porcentuales.

23 de junio, 2026 | 12.03

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer los números de las tasas de actividad, empleo y desocupación correspondientes al primer trimestre de 2026. La provincia de Santa Fe quedó con sus dos principales aglomerados en alza. En Rosario, la tasa de desempleo llegó a 8,2% y se ubicó por encima del promedio nacional, que se ubicó en 7,8%. En el Gran Santa Fe, la desocupación alcanzó 6,5%

Si bien desde el discurso oficial del gobierno de Javier Milei se intenta mostrar una estabilización, los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) revelan tensiones estructurales que el modelo económico no logra resolver. El informe sobre el Mercado de trabajo mostró que la tasa de desocupación registró una subafrente al 7,5% del cuarto trimestre de 2025 y quedó apenas por debajo del 7,9% registrado en igual período del año pasado.

El cierre de empresas, los despidos masivos, el freno de producción y los recortes en las fábricas se volvieron moneda corriente desde la llegada de Milei a la Presidencia y de Maximiliano Pullaro a la Gobernación. En el Gran Santa Fe, la desocupación alcanzó 6,5%. Si bien sigue por debajo del promedio nacional, la comparación contra el trimestre previo muestra un deterioro: había cerrado 2025 en 4,8% y ahora sumó 1,7 puntos porcentuales.

La lectura interanual también es desfavorable para los dos aglomerados más importantes de la provincia. En el primer trimestre de 2025, el Gran Rosario había registrado 7,1% y Gran Santa Fe 4,2%. Un año después, los dos quedaron más arriba.

El dato se enmarca en una actividad que muestra recuperación en algunos indicadores, pero con impacto sobre el empleo masivo que se radica principalmente en entornos urbanos. La mejora en sectores primarios y exportadores no se traduce con la misma velocidad en ocupación extendida en comercio, construcción e industria, ramas que suelen demandar mayor mano de obra y se concentran en las grandes ciudades.

La crisis laboral tiene su correlato directo en las condiciones de vida de la población. Un informe elaborado por la firma TQF Consultora, basado en los datos de la EPH, reveló la alarmante situación social que atraviesa el Gran Santa Fe. Según el estudio, el 29,6% de los hogares de la capital provincial se encuentra por debajo de la línea de pobreza. A este universo se le suma un 32,9% que integra la denominada "clase media vulnerable": familias que económicamente lograron superar la línea de pobreza, pero que carecen de colchón financiero y continúan altamente expuestas a caer en ella ante cualquier mínimo deterioro de sus ingresos o ante la pérdida del empleo.

La pirámide social en esta región marca que casi dos de cada tres hogares santafesinos (el 62,5%) se ubican hoy en los tres escalones más bajos de la estructura social. En el extremo opuesto, apenas el 7,7% pertenece a los sectores de mayores ingresos, mientras que el 31,5% restante logra consolidarse dentro de la clase media tradicional o superior.

Crisis en Santa Fe: se perdieron 358 industrias y más de 8.000 empleos desde la asunción de Milei

El presidente de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), Javier Martín, trazó un panorama preocupante al señalar que la provincia perdió "en los últimos dos años y medio unas 358 industrias y más de 8.000 puestos de trabajo". El territorio santafesino, nodo estratégico del comercio exterior argentino, sufre las consecuencias del modelo nacional y provincial. Martín remarcó que esta situación genera una preocupación creciente de cara a lo que resta del 2026 debido a la falta de señales claras de reactivación económica. “No queremos descapitalizarnos", señaló durante la reunión mensual del Consejo Directivo que se realizó en la ciudad de Rafaela. 

"Si perdemos industrias, después es muy difícil que vuelvan a abrir las persianas. Y cuando se pierden trabajos calificados, también se pierde mano de obra formada durante años”, sostuvo el titular de FISFE. Entre los principales problemas mencionó el deterioro de la infraestructura vial, el freno a la obra pública, los altos costos logísticos y las dificultades de financiamiento. 

Para graficar la angustiante situación, también señaló que "hay sectores trabajando muy bien y otros con apenas un 40% de capacidad instalada”Esta realidad que describe el dirigente industrial se refleja con claridad en los últimos datos oficiales. En marzo, la utilización de la capacidad instalada de la industria a nivel general alcanzó el 59,8%, lo que representó una mejora frente al 54,4% registrado en el mismo mes del año anterior. Sin embargo, detrás de ese promedio se esconde la profunda brecha sectorial de la que advierte FISFE.

Los sectores que se ubicaron por encima del promedio general fueron refinación de petróleo (86%), industrias metálicas básicas (73,3%), papel y cartón (70%), sustancias y productos químicos (69,5%) y alimentos y bebidas (61,6%). En contraste, quedaron por debajo productos minerales no metálicos (56,6%), edición e impresión (56%), tabaco (52,7%), industria automotriz (49,6%), caucho y plástico (41,3%), textiles (40,2%) y metalmecánica, excluyendo automotores, con 40%.

De esta manera, Martín planteó la necesidad de avanzar en una política industrial nacional que permita mejorar la competitividad de las empresas nacionales. “Argentina necesita insertarse inteligentemente en el mundo, pero también definir cuáles son los sectores donde tenemos diferencias estructurales con otros países competidores”, indicó.