Inflación: la suba de alimentos pega más fuerte en el conurbano que en el resto del país

En la región más poblada del país, un kilo de milanesa es 300% más cara respecto a 2020. En los productos de almacén y verdulería, los aumentos también son descomunales.

16 de julio, 2022 | 00.05

La inflación es uno de los principales dolores de cabeza para el Gobierno y la población, pero el foco del conflicto se da en los alimentos. Sin embargo, un factor que agrava la situación es que en la región más poblada del país, la suba de los productos que componen la canasta básica alimentaria es mayor al promedio general del resto del país. 

Según el relevamiento que desde el Instituto de Investigación Social Política Económica Ciudadana (ISEPCi) en 850 comercios de 20 distritos del conurbano bonaerense, desde la asunción del actual gobierno en diciembre de 2019 hasta junio de 2022, los precios de los alimentos de la Canasta Básica de Alimentos(CBA) aumentaron 212,25%. Al revisar las cifras de Indec, uno de los parámetros con los que podría establecerse una equivalencia es la inflación acumulada en alimentos y bebidas alcohólicas a nivel nacional, que es del 186%. 

En diciembre de 2019, una familia de dos personas adultas y dos hijos, necesitaba $ 14.541,10. Treinta meses después, en junio pasado requería $ 45.404,21 para adquirir los mismos productos básicos.

El rubro de las carnes es el que más aportó al crecimiento del precio de los alimentos, en este mismo período subió en promedio 272%. En tanto, los productos de almacén aumentaron 187,71% y las frutas y verduras 178%.

En la misma etapa, el valor de la Canasta Básica Total (CBT) que comprende los alimentos sumados a los productos indispensables como transporte, energía, salud, educación, vestimenta, limpieza, etc, subió de $ 36.352 que costaba en diciembre 2021, a los $101.705,43 que valió en junio, lo que implica una suba de 179,77%.

En un proceso de fuertes aumentos de los alimentos en general, pero particularmente de los que componen la Canasta Básica, las subas se aceleraron a lo largo de este año. Mientras que en los últimos treinta días el incremento fue del 4,16%, en el primer semestre el aumento fue del 42,56%. En diciembre de 2021 el valor de la CBA para una familia de cuatro integrantes ascendía a $ 31.849, mientras que en junio llegó a los $ 45.404.

"Como puede observarse, desde que asumió este gobierno la Jubilación Mínima, el Salario Mínimo y la Asignación Universal por Hijo aumentaron entre 131 y 132%, mientras el valor de la Canasta de Alimentos aumentó 212,25%", subrayó el informe.

Los problemas para comer carne 

Tal como menciona el ISPECI, el símbolo de la inflación de alimentos en los últimos años es la carne. Haciendo una cronología de lo sucedido desde 2020, luego de las subas por encima del 75% de los precios al mostrador en plena pandemia, el primer semestre de 2021 comenzó con nuevos incrementos que totalizaron otro 35% de aumento.

Ante esta situación, el Gobierno tomó una serie de medidas para frenar los incrementos generalizados en la cadena de valor. Estos instrumentos permitieron cortar la dinámica alcista y, entre julio y octubre, los precios retrocedieron 3%. Sin embargo, noviembre y diciembre, meses donde suele aumentar el consumo, mostraron nuevamente incrementos sensibles en el precio de la carne, promediando 11% y 10% respectivamente.

Estos incrementos se mantienen de manera más moderada, durante los primeros cinco meses del año acumulando una suba de 35%. Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), en junio puede observarse un impacto heterogéneo de los aumentos con relación a los distintos cortes.

Al igual que mayo, los “cortes económicos” fueron los que más aumentaron sus precios: 2,1%. El resto, “intermedios” y “caros” aumentaron 1,5% y 1% respectivamente.

A su vez, otra clave para comprender las dificultades de la población para estetipo de consumo es la evolución del precio de productos sustitutos a la carne vacuna. El pollo, por ejemplo, por cuarto mes consecutivo, mostró un fuerte aumento (8,4%). El indicador que suele representar este proceso y que vincula la evolución del precio del asado en relación con el precio del pollo, se redujo a 3,27, el valor más bajo de los últimos dos años, producto del incremento diferencial del pollo.

"En buena medida, el incremento de precios explica, entre otras razones, la reducción en el consumo de carne bovina en los últimos años habiéndose reemplazado por otros tipos de carnes más económicas, como la aviar o porcina", apuntó el documento del CEPA..

Según el monitor ganadero anual de la Bolsa de Comercio de Rosario, el consumo per cápita de carne vacuna continúa perforando el nivel histórico, situándose en junio en 47,8 Kg/hab/año. Lo llamativo es que, frente a este escenario de caída del consumo, el precio continúa en niveles elevados

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