El gobierno de Javier Milei avanza con una amplia reforma laboral que, según afirma La Libertad Avanza, apunta a actualizar la normativa vigente, facilitar la contratación y avanzar en la formalización de trabajadores informales. Todos aspectos cuestionados por las consecuencias reales que pueda llegar a tener una ley de esta naturaleza. La propuesta, que será remitida al Congreso, incluye la digitalización de trámites laborales.
El borrador del proyecto contempla la posibilidad de ampliar la jornada diaria mediante sistemas de banco de horas, compensaciones y extensiones que podrían llegar a 12 horas. También se modifican las reglas sobre vacaciones, habilitando su otorgamiento en cualquier momento del año y permitiendo dividirlas en tramos no inferiores a siete días. Se garantiza además que cada trabajador pueda tomar un período estival al menos una vez cada dos años, salvo que opte por lo contrario.
Reforma laboral: digitalización de trámites laborales
En materia administrativa, la reforma impulsa la digitalización de trámites laborales, otorgando plena validez jurídica a recibos y documentación electrónica. Asimismo, se amplía el abanico de medios de pago habilitados, desde transferencias bancarias hasta cheques o plataformas digitales autorizadas.
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Otro de los puntos centrales es la flexibilización de los convenios colectivos, promoviendo acuerdos a nivel de empresa que prioricen la productividad, el desempeño y la sustentabilidad económica, por encima de actualizaciones automáticas vinculadas a la inflación.
Nuevas reglas para indemnizaciones y litigios laborales
La iniciativa del Gobierno plantea modificaciones en el cálculo de indemnizaciones y créditos laborales. Según el proyecto, las actualizaciones quedarán atadas a la variación del IPC más un interés anual del 3%, lo que reduciría los montos que actualmente suelen fijar los jueces en procesos largos. Además, se establece un tope del 20% para los honorarios profesionales y se habilita a las PyMEs a cancelar las indemnizaciones en hasta 12 cuotas, con el objetivo de disminuir la carga financiera en situaciones de conflicto.
Este cambio se suma a la creación del fondo de cese laboral, incorporado en la Ley Bases de 2024 y vigente aunque con aplicación limitada fuera del sector de la UOCRA. En los casos en que se utiliza, el mecanismo implica que el propio trabajador aporta mensualmente una parte de su salario para financiar la compensación que recibiría en caso de despido.
Con el nuevo esquema, las horas adicionales también dejarían de abonarse inmediatamente con los recargos del 50% o 100% establecidos por la Ley de Contrato de Trabajo. En su lugar, esas horas quedarían acumuladas en una cuenta individual, que el empleado podría compensar luego con descansos o jornadas reducidas en períodos de menor actividad.
Esto implica que un trabajador podría cumplir jornadas de 10 o 12 horas diarias durante semanas de alta producción, y luego tomar días libres cuando el nivel de trabajo disminuya, sin recibir un pago extra.
